A Del Potro no lo maravilla la Davis
Su carrera es prioridad. Sencillamente, el tandilense no quiere jugar la Copa: no se siente parte de ella o del equipo que capitanea Martín Jaite.
No hubo caso. Ni discutiendo un monto de dinero extra sobre el resto del equipo, negociación que llegó hasta el miércoles previo a la serie y por eso se demoró su confirmación (aunque finalmente se mantuvieron los valores).
Ni cumpliendo con los requisitos de "estrella" de auto con vidrios polarizados, guardaespalda personal y hasta un gimnasio en Parque Roca. Ni con la resignación de Martín Jaite de que se entrene con Franco Davin (su coach personal, algo no aceptado en la Davis) fuera de Parque Roca.
Ni con las gestiones de Mariano Zabaleta, tandilense como él. Ni soportando al extremo que no atienda el celular a las llamadas del capitán, ni con… En el decisivo cuarto punto, con una desventaja de 1-2, la realidad es que Del Potro se bajó y le dejó la mochila más pesada a Carlos Berlocq: igualar la serie ante Berdych, un top-10 de primera clase.
¿Cómo anda la muñeca de Delpo? "No tiene nada", minimizó un periodista cercano al tandilense el viernes. De hecho se sabe que viene con molestias, pero no serían de relevancia.
La suma de factores y versiones llevan inexorablemente a la misma conclusión: sencillamente Del Potro no quiere jugar la Davis, no se siente parte de ella (siempre dijo que su prioridad es su carrera) o del equipo que capitanea Martín Jaite.
Ayer trascendió que el viernes pasado, Del Potro ni siquiera le comunicó a Jaite su decisión de no jugar, sino que lo hizo a través del médico Miguel Khoury, y el capitán tuvo que buscarlo para dialogar. Luego vinieron reuniones grupales.
Sus dramáticas declaraciones de “juego por la gente, en contra de lo que dice mi médico” fueron para la tribuna y nunca menciona al equipo ni que la dolencia en su muñeca no es significativa.
Tanto que hasta el propio Radek Stepanek, su rival, y el capitán visitante, Jaroslav Navratil, no creyeron en la lesión (tiene 10 días de reposo con la muñeca inmovilizada como tratamiento).
Y en ese sentido, el discurso desde los Juegos Olímpicos de molestias en la muñeca vinieron como anillo al dedo. Eso no le impidió, claro, jugar hasta cuartos del US Open ante Novak Djokovic. Ayer, con el dolor por su “grave” lesión, no tenía ni férula ni vendaje.
La pregunta es: ¿por qué no lo dijo? Deportivamente la serie hubiese mantenido el marcador pero con otro panorama, porque ayer, en el primer turno, hubiese sido Mónaco el encargado de jugar el cuarto punto, y no mandar al sacrificio a Berlocq.Del Potro tendría ganas de hablar, pero desde el entorno lo estarían frenando para no alterar su imagen. Sus quejas apuntan a la mala relación con David Nalbandian, al capitán Jaite, designado por la AAT sin haberlo consultado, y a la interferencia de la Davis en su carrera.
Historias de 2008
Apenas enterado de la baja de Del Potro se produjo un diálogo entre dos hombres muy cercanos al equipo. “¿Viste lo que hizo?”, le dijo un tenista a otro. “Pará, hizo lo mismo que en 2008 (Del Potro acusó un desgarro para no jugar) y vos te fuiste a jugar al fútbol con él el lunes”, le recriminó.
Aquella vez, en Mar del Plata, Del Potro perdió un partido impensado el viernes ante el español Feliciano López, y recién al día siguiente se anunció el desgarro –lo que le impidió jugar en el primer turno del domingo ante Verdasco–, una acción similar a la realizada el sábado por Jaite y el médico del equipo, Khoury, para tapar las diferencias internas. Pero ese lunes marplatense trascendió que jugó al fútbol con unos amigos. Lo de este fin de semana no fue la primera vez.
¿Del Potro tiene obligación de jugar? No, ya sea porque no puede (por la lesión) o porque no quiere. Pero debió decirlo. No lo hizo, se bajó a mitad del río y terminó dejando a Argentina con la serie complicada, obligando a Berlocq a un resultado heroico que no se dio. Con ese panorama no extrañó que el pase a la final se esfumara, y seguramente habrá cambios profundos de cara al futuro (¿seguirá Jaite como capitán?). Se perdió otra gran chance de definir el título en casa y la Davis se alejó otra vez.

