Rugby: aguas agitadas en el interior
Unión Cordobesa. El aumento del arancel de afiliación puso en alerta a los clubes de la Segunda Division, que se sienten excluidos. El presidente Enrique Schmal lo justifica. Los clubes del Ascenso pedirán reformas a la clásula arancelaria.
Sucede casi cíclicamente, en cada comienzo de temporada: una pulseada económica entre la Unión Cordobesa (UCR) y los clubes de la segunda división del rugby local.
El problema tiene su embrión en los aranceles de fichajes de jugadores, que este año será de 250 pesos para los mayores, tanto de primera como de segunda división.
Pero esta cifra, más una reforma estatutaria, desencadenó un problema mayor que ha puesto en pie de guerra a los clubes del Ascenso: la afiliación oficial sufrió un incremento notable: se elevó de 15 mil a 62.500 pesos.
La afiliación oficial es un requerimiento para pertenecer como afiliado pleno a la UCR. Es decir, con voz y voto. Actualmente hay 12 clubes que ostentan ese derecho.
El resto, una treintena, no está afiliado. Algunos, como Alta Gracia Rugby y Los Cuervos de Bell Ville, presentaron la papelería a fines del año pasado.
Otros clubes de buena trayectoria en el rugby del interior manifestaron su pretensión de afiliarse, pero el aumento echó por tierra sus expectativas y disparó la inquietud.
Además, los dos dirigentes que más hicieron en los últimos años por el engrandecimiento de la Segunda División, Jorge Ferrari y Hugo Tissera, presentaron su renuncia a la UCR, motivada justamente por lo que consideran una política de exclusión a los clubes del ascenso.
"No entendemos medidas que nos condenan prácticamente para siempre a ocupar un lugar de exclusión institucional porque el arancel fijado para la afiliación es totalmente excluyente", coinciden en "el interior".Enrique Schmal, titular de la UCR, explica: "El año pasado se decidió reformar el estatuto y uno de los puntos fue darle previsibilidad a los montos que los clubes tienen que abonar por afiliarse o para hacer trámites determinados. Entonces, se fijó que el arancel de afiliación es de 250 fichajes y se aprobó por unanimidad".
Sigue Schmal: “No nos parece alto el monto. Es una forma de determinar que la afiliacion tiene un costo que tiene que ver con la cantidad de jugadores que un club cordobés debe tener para afrontar un campeonato siendo afiliado de la Unión”.
Consultado sobre si no considera excluyente la medida, Schmal afirmó: “En mi espíritu y en todo este Consejo, estamos convencidos de la necesidad de ampliar el desarrollo del rugby de base y de crear polos de rugby en toda la provincia. Eso explica porqué subsidiamos algunos viajes, porqué se ha conformado un seleccionado de desarrollo, porqué tenemos un oficial rentado por la UCR para que vaya a todos estos polos, porqué hasta hace dos semanas teníamos dos personas rentadas avocadas a la problemática de la divisional y porqué hemos nombrado a un ex presidente de la UCR, Alejandro Blanco, en la Comisión de Ascenso”.
En las próximas horas, los clubes de la segunda división presentarán en la UCR un petitorio en el que solicitarán reformas a la cláusula arancelaria, disminución de los aranceles de fichajes e inscripciones, cambios en la política arbitral y aumentar a dos las posibilidades de ascenso a Primera. En caso de rechazo, algunos clubes plantean escindirse de la UCR.
“El gran esfuerzo de los clubes de la divisional ha contribuido en forma muy marcada a que nuestra Unión logre metas internacionales de crecimiento y suma de poder político en el concierto nacional del rugby. Por eso aspiramos legítimamente a integrarnos alguna vez de forma completa a nuestra institución madre”, sostiene “el interior”. Se verá si la sangre llega al río.

