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Los Pumas, para volver a hacer historia

En el Mundial, el objetivo de mínima del seleccionado es pasar a los cuartos de final y el de máxima, las semifinales. Por primera vez, llegan con la experiencia de haber disputado decenas de partidos contra los mejores.

16 de septiembre de 2015 a las 09:23 p. m.
Los Pumas, para volver a hacer historia
En noviembre de 2014, Los Pumas vencieron a Francia en París. (Foto: Archivo)

Agustín Pichot lo repite desde hace años. Incrementar la competencia anual de Los Pumas es la mejor manera para elevar su nivel.

Lo primero viene ocurriendo desde 2012, cuando, gracias a una ardua gestión de Pichot, Argentina se incorporó al Rugby Championship y empezó a jugar dos veces por año con Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica.

Medirse ante los mejores del mundo ha sido, sin dudas, un formidable envión para el crecimiento del rugby argentino, que paralelamente a la competencia internacional fortaleció su competencia interna y enfocó sus energías en la ampliación de la base de jugadores a través de centros de alto rendimiento.

Hoy, de los 31 jugadores, al menos 21 pasaron por los Pladar. De los que se midieron con los All Blacks en el Mundial 2011, apenas seis los habían enfrentado en alguna oportunidad.

En cambio, en el plantel actual hay 29 jugadores que ya conocen lo que significa enfrentar a los “Hombres de Negro”. Datos apenas que ayudan a graficar el momento en que Los Pumas llegan a Inglaterra.

Recorrido

El camino hacia el este Mundial tuvo sobresaltos. A fines de 2013 Santiago Phelan era el entrenador, pero las internas dentro de su staff y el desgaste con sus dirigidos lo obligaron a dar un paso al costado. Hourcade asumió como interino, aunque rápidamente quedó confirmado como técnico principal. Los cimbronazos no se fueron con aquel año nuevo.

Repentinamente, “Corcho” Fernández Lobbe dejó de ser el capitán mientras que Patricio Albacete quedó al margen después de ser tildado de “mentiroso” por Hourcade.

No era el mejor escenario para guiar a Los Pumas, sin embargo, “el Huevo” apretó los dientes y designó a Agustín Creevy como líder de la renovación.

Con derrotas dolorosas (con Escocia en dos oportunidades) y victorias resonantes (ante Francia en París y Sudáfrica en Durban), Hourcade ha llevado adelante su proyecto con un marcado énfasis en la propuesta ofensiva.

Los Pumas abandonaron el tacticismo de otros tiempos y, sin dejar de lado banderas como el scrum, se lanzaron a jugar sin reparos, a ofrecer un rugby de pelota viva, más emparentado con la dinámica de los poderosos del Hemisferio Sur que de la tradición europea.

Después del tercer puesto de Francia 2007, en Nueva Zelanda 2011 se llegó a un octavo lugar más “realista”. El presente de Los Pumas indica que es posible ilusionarse.

Que, salvo los All Blacks, Georgia, Tonga y Namibia no deberían significar mayores obstáculos. Y, en un eventual cruce de cuartos de final esperarían Irlanda o Francia. El kick off incial está a la vuelta de la esquina.

El domingo, a partir de las 12.45, arranca un nuevo sueño mundialista. Los campeones del mundo, nada menos, serán los que le tomen el pulso a este equipo.