Los entrenadores de Tala, Athletic y Jockey y un debate sobre el rugby actual
A días de comenzar un nuevo Nacional de Clubes, Germán Schröder, Federico Giacomino e Ignacio Seia brindaron sus puntos de vista sobre varios temas, entre ellos, su rol como miembros de estructuras amateurs y profesionales.
Luego de contar cómo llegan sus equipos al Nacional de Clubes, los entrenadores de Tala, Germán Schröder; de Athletic, Federico Giacomino, y de Jockey de Córdoba, Ignacio Seia, se prendieron en un interesante debate sobre la actualidad del rugby argentino.
En tiempos de entrenadores rentados (ellos no lo son) y planificación hasta el último detalle, de jugadores que se entrenan en doble turno bajo el sistema UAR, los tres sentaron su punto de vista.
-¿Cuánto ha cambiado el rugby?
-(Seia)El juego está en permanente cambio. Esta gran dinámica hace que todo sea distinto: los niveles de entrenamiento de los jugadores son realmente elevados y los staff se preparan mucho más. Se estudian mucho más a los rivales ahora.
-¿Pueden disfrutarlo Germán mientras se juega bajo presión?
-Hay que disfrutar cómo se llega a los partidos, es decir, cada momento en el club, en los entrenamientos, en los viajes, todo, hasta lo extra rugby. Disfrutamos de esto. Nos sentimos elegidos en este momento para ocupar esta función, pero el día de mañana habrá otros. El partido es el resumen de lo que uno logró o no disfrutar.
"No hubo un jugador que viniera del sistema y que quisiera imponer una actitud" (Seia).
-¿Cómo viven la preparación como entrenadores?
-(Seia) Es una permanente lucha entre el profesionalismo y el amateurismo. Hay una incompatibilidad importante. Es muy difícil llevarlo adelante, por los tiempos y por la exigencia, si lo hacés de manera amateur. No así el que es rentado. De todas maneras si el entrenador amateur no se apoya en un director deportivo rentado se hace muy difícil.
-(Giacomino) Hoy por hoy los entrenadores somos amateurs pero trabajamos como profesionales. El rugby nos lleva no menos de seis días a la semana. Entrenamos tres veces, más un día de video, más el día del partido. Y el teléfono que suena todos los días en horario de trabajo. Además de poner plata para hacer cosas en el club. Si acá no hay un salto importante cada vez habrá menos que puedan entrenar. Antes ibas en el auto programando el entrenamiento, mientras que ahora ya tenemos programado los entrenamientos de acá tres meses. Hoy llegás a un entrenamiento y tenés que tener estadísticas y haber visto el video. El jugador te pregunta "¿cuántas pelotas perdidas tuve?" y lo tenés que saber.
-(Schröder) Es una tendencia natural en el rugby. Hoy por hoy hay muchas más cosas en las que el entrenador se involucra. Para mí, el rugby es una pasión, pero si uno no tiene el tiempo para hacer este hobby no podría. En mi equipo de trabajo hay muchos rentados, es una tendencia cada vez mayor por las exigencias. Hoy, para tener éxito tenés que estar en los detalles, en el estudio del juego. Antes tenía mucho que ver la mística y la pasión, pero hoy pasa por la preparación física y mental. Lo vemos en los chicos que van al sistema UAR… Nosotros haciendo nuestro máximo esfuerzo nos cuesta ponernos a la par.
"Tienen ventaja los clubes con un cuerpo técnico rentado" (Giacomino).
-¿Es una desventaja al jugar contra equipos que contratan jugadores y entrenadores?
-(Seia) El equipo que mete más jugadores del sistema UAR en la cancha tiene más ventaja por su preparación, pero en general hoy está todo bastante parejo y esos jugadores están repartidos. En general pienso que es parejo.
-(Giacomino) Tienen ventaja los clubes con un cuerpo técnico rentado. Más que todo los que trabajan mucho con juveniles, que están en los detalles, en las destrezas. Esos llegan a primera con una técnica más depurada y pueden hacer la diferencia. Los que van al sistema UAR, que están en un seleccionado o en el Seven, hicieron la diferencia cuando eran juveniles. Hoy en día, un equipo puede sacar diferencias por la genialidad de un tipo capaz de romper una defensa perfectamente armada.
"No hacemos diferencia con los del sistema UAR y ellos lo entienden porque son humildes" (Schröder).
-¿Cómo se trata a un jugador del sistema UAR, que aspira a hacer una carrera en el rugby con relación al que estudia, trabaja o lo toma como un hobby?
-(Schröder) Igual. Es algo que creo que no va a cambiar porque en las grandes potencias no ha cambiado. En el Tala el esquema es que son todos iguales, no importa si está bajo el sistema UAR o si tiene diez años en Primera. Todos ponen al club por sobre sus intereses individuales. Lo que les pedimos es que apliquen todos esos conocimientos de la forma más sencilla en el trabajo con sus compañeros. Cuando ellos aportan su técnica los otros pueden ver e imitar. No hacemos diferencia y los chicos lo entienden porque son humildes. Ayer a las 7 de la mañana llegaron los que estaban con Argentina XV en Uruguay, que habían jugado tres partidos en una semana, y a la noche estaban entrenado defensa con todo el equipo y estaban muertos. Lo hicieron por el equipo, no por ellos. Y eso le suma mucho al grupo y contagia.
-¿En Jockey cómo es?
-(Seia) Bajo el principio de la humildad, los que están bajo el sistema UAR se amoldan al grupo de trabajo. No hay inconvenientes en eso. No hubo un jugador que viniera del sistema y que quisiera imponer una actitud. Pero no somos necios y tratamos de abrirnos. Hay caso en los que hay que saber escuchar. Si alguien propone algo estamos atentos a ver si lo podemos meter en nuestra mecánica de juego.
-¿Se nivela para arriba con muchos jugadores bajo el sistema UAR?
-(Giacomino) Sí, sin duda. Es importante que vuelquen su experiencia en el club. Tratamos de aggiornarlos, aprovechar esa sabiduría que traen. Pero no hay que olvidarse que gracias al club ellos están ahí.

