Con genética y sangre Puma
En el Rugby Championship, Argentina venció por primera vez a Sudáfrica y logró una de las victorias más importantes de su historia. Justo en el año del aniversario del nacimiento de Los Pumas.
En estos 50 años de historia, si algo han demostrado Los Pumas es que subestimarlos puede ser un error tan grande como las hazañas que supieron conseguir.
Desde aquel lejano 1965 en Sudáfrica, el seleccionado argentino se constituyó en un coleccionista de días épicos y mágicos hasta ganarse el respeto del mundo entero, incluso de aquellos rivales que el rugby internacional reconoce están un par de escalones por arriba del resto.
Ayer en Durban dieron otro golpe, otro gran golpe, para ratificar que hay un espíritu latente en la génesis del jugador argentino que exige ser cautos aun en las peores circunstancias. La actuación frente a los sudafricanos fue un ida y vuelta con la historia. Comenzó a gestarse cuando Los Pumas de hoy cantaron el Himno Nacional frente a frente a Los Pumas de ayer.
Los dos grupos abrazados, contagiándose fuerzas, transmitiéndose coraje. Y terminó con estos Pumas heroicos dedicándoles desde el campo de juego la hazaña a los fundadores que hacían reverencias desde la tribuna.
Adictos como somos a las comparaciones, los argentinos rápido evaluamos si fue el triunfo más importante de la historia de nuestro rugby. Las comparaciones, siempre odiosas, sin duda dejarán a esta epopeya en tierras sudafricanas en el podio de las más trascendentes.
Por la magnitud del rival, por el estadio en el que se logró, por las preocupaciones de un equipo argentino que arrastraba actuaciones poco confiables, por los puntos altos en lo colectivo y en lo individual y porque se logró a casi 40 días del debut en el Mundial de Inglaterra, el 20 de septiembre frente a Nueva Zelanda en Londres.
Pero, además, por la forma en que se logró: sometiendo al adversario, con solidez en las formaciones, proponiendo juego y con una cantidad inédita de tries. Para Córdoba, el extra fue el ingreso de Matías Alemanno, quien también necesitaba tener esta chance.
Fue una marcada evolución la que mostraron Los Pumas, un crecimiento que llegó más oportuno que nunca y que a semanas de la Copa del Mundo llena de confianza la cabeza, los músculos y el corazón. Todo para ratificar que en la sangre Puma la historia es protagonista.

