¿Y si mejoran este Fútbol para Todos...?
Terminada la negociación con Tinelli, se podrían pensar cinco cosas podrían hacerse para darle una vuelta de tuerca.
Para empezar, desarmemos un argumento: es muy difícil que alguien quiera volver a pagar por algo que, desde hace cuatro años, es gratuito. Más si se trata de los partidos de fútbol de la primera y segunda división del fútbol argentino. Al menos en el plano de la billetera de la gente de a pie, no hay discusión.
El "Fútbol para Todos" (FPT) es, para ellos, un derecho adquirido y cuesta imaginar cómo podría dejar de serlo. Salidos de esa trampa, en la que los defensores a ultranza del proyecto suelen intentar cazar a los críticos del FPT, avanzamos sobre la segunda cuestión. El Gobierno ha decidido gastar en 2014 más de 1.400 millones de pesos en el fútbol y eso, a menos que cambien las condiciones objetivas en los próximos meses, no se modificará.
Ergo, tampoco daremos acá el (necesario) debate sobre el gasto público. Llegados a este punto, el planteo de esta columna va directamente a las cinco cosas que, desde nuestro punto de vista, podrían hacerse en este contexto de gasto decidido y que darían, en nuestra opinión, una vuelta de tuerca al FPT.
1- El aporte privado: la salida del empresario televisivo Marcelo Tinelli dejó en claro que el Gobierno quiere mantener el proyecto "nacional y popular" sin resignar banderas de supuesta independencia. Bien. Pensemos, entonces, una apertura a capitales privados sin "Marce" y sin que signifique "entregar" todo el fútbol. A saber: se podría licitar la explotación de los partidos de River y Boca, los que más rating tienen, y en esas transmisiones mantener cuotas de publicidad para los actos de gobierno. ¿Alguien puede quedarse 15 minutos, en el entretiempo de un partido, mirando una detrás de otra las propagandas del Gobierno? Imposible. Un equilibrio de publicidades no sólo contribuiría a la sustentabilidad genuina de FPT sino que podría darle más fondos para otras acciones que a continuación se detallarán.
2- Federalización: si el Estado nacional deja que el capital privado explote los partidos más vistos (explicado en el punto anterior), tendrá un excedente que podría usarse para alentar producciones que expresen la realidad del interior y no sólo la del Gran Buenos Aires. En vez de gastar buenas sumas en periodistas y comentaristas de la Capital Federal (con pocos pergaminos aunque con mucha lealtad), podría conformar un mix a partir del descubrimiento de nuevos talentos en las provincias. Así, se cubrirían mejor que hasta hoy las presentaciones de los equipos de Córdoba, Santa Fe o Mendoza. Se nota mucho cuando el periodista no está "empapado" de la realidad del club, sea Belgrano, Newell's, Rosario Central o Godoy Cruz. La señal AFA TV (el canal con el que sueña Julio Grondona) podría ser el medio en el que estos nuevos periodistas difundieran las actividades de los clubes. Programas producidos por gente del interior, con periodistas del interior, con material del interior. Y no sólo cuestiones futbolísticas.
3- Contraprestación: cuando se lanzó la Asignación Universal por Hijo (AUH), el Gobierno exigió a los padres o tutores el calendario de vacunación y la escolaridad de los niños que recibirían el beneficio. ¿Por qué no exigirles a los clubes, vía AFA, una contraprestación social? Si bien el dinero que les pagan a los protagonistas es por derechos de televisación, no hay ninguna razón para no negociar algunas exigencias en ese entramado. Ya no hablamos de libre deuda, algo que también debería ser premisa fundamental para el FPT, sino una serie de obligaciones sociales de los clubes hacia la comunidad: promoción del deporte infantil con programas coordinados por Acción Social, aperturas de centros de formación cultural, talleres sobre educación sanitaria apoyados por Salud, entre otras cuestiones.
4- Reordenamiento de horarios: ¿Transmitir uno detrás de otro los partidos del fin de semana es lo mejor? Si el problema no es el dinero, entonces se podría armar una grilla más lógica (ya no hablemos del horario de los domingos a las 21.30, por una puja con Jorge Lanata) que no superponga horarios y se reparta por varios canales. No hay ser humano que pueda ver todos los encuentros de la Primera División y la B Nacional. Nadie soporta un fárrago de transmisiones sin atractivo. Y no sólo se ve perjudicado el televidente: también sufre el hincha que va a la cancha... Que lo digan los de Belgrano, muchísimas veces confinados a días y horarios inexplicables (lunes a la siesta, por ejemplo), todo para conformar una programación imposible.
5- Control de gastos: es hora de que sepamos cómo Grondona gasta el dinero que recibe de AFA. Jorge Capitanich, jefe de Gabinete, había anunciado que desde enero los clubes deberían tener metas financieras firmes y deberían realizar "un saneamiento institucional". Además, que los clubes deberían firmar un contrato que tuviera precisión en cuanto a metas financieras para los clubes para los próximos dos años. Bien, todo eso por ahora no ha sido difundido. Y si no se logra orden, tarde o temprano no habrá clubes ni fútbol que resistan.

