Wimbledon: Lo mejor de Del Potro está por venir
El césped siempre ha sido esquivo para las aspiraciones del tenis argentino. Formados en canchas de polvo de ladrillo, ni Guillermo Vilas ni José Luis Clerc lograron superar los cuartos de final en La Catedral. Ese talento increíble que fue Gabriela Sabatini rompió con el molde y se metió en las semifinales de este Major cuatro veces (1986, 1990, 1991 y 1992); y hubo que esperar una década hasta que el cordobés David Nalbandian alcanzara la final en 2002. Y no hubo más.
Con su actuación de ayer, Del Potro volvió a poner los colores argentinos en el podio de Wimbledon, confirmando que aquel jugador explosivo, de saque y derecha demoledores, pudo finalmente hacer pie en la superficie que le era más complicada.
A los 24 años, y con varios por delante como profesional, el tandilense ratificó en el All England Tennis Club porqué está llamado a ser uno de los protagonistas del circuito que viene. Con el suizo Roger Federer bajando la tonicidad de su juego, con Rafael Nadal alternando buenas y malas con su sacrificada rodilla, y con el guerrero David Ferrer en el tramo culminante de su carrera a los 31 años, Del Potro está llamado a pelear el podio mundial con el serbio Novak Djokovic, el escocés Andy Murray y el checo Tomas Berdych en un futuro cercano.
Es cierto que ya ha ganado un Grand Slam (US Open 2009), rompiendo la hegemonía de Roger, "Rafa" y "Nole" desde 2003. Pero tras esa consagración no había podido respaldar su juego con la confianza ganadora y la regularidad que hace falta para tomar por asalto la cima del ranking.
En este Wimbledon demostró que tiene todo para ello. Meterse entre los cuatro mejores de Wimbledon, vencer a un rival como Ferrer en cuartos, llegar a esta instancia sin ceder un set en cinco partidos, habla de la madurez para acceder al podio mundial. Es en las grandes citas en donde los jugadores de primera clase sacan lo mejor. Por eso, más allá de si gana o pierde con Djokovic en las semifinales, todo indica que lo mejor de Del Potro está por venir.

