Vuvuzelas, o como volverse loco
Los hinchas de Sudáfrica apoyan a su selección soplando durante 90 minutos sus trompetas. Pasé todo un partido con ellos, en la tribuna. Es tremendo.
No aguanté más, lo juro. Fueron dos horas de una infernal tortura sonora que me dejó de cama. La cabeza me explotaba y no podía diferenciar los sonidos del ambiente de las voces humanas.
Es que este sábado fuimos a ver a Sudáfrica y sus hinchas nos dieron una muestra (30 mil muestras) de lo que son las vuvuzelas. Sí, las trompetas de plástico, largas y sonoras, que son el gran "chiche" de los locales.
Juro que es insoportable pasarse un partido en la tribuna. No cantan, no aplauden... sólo soplan y soplan, atronando hasta hartar. Y eso que uno está encantando de estar en estas tierras, y sonríe cuando un muchacho pasa y trompetea, y sonríe cuando pasa otro y lo mismo. Pero cuando ya pasó el 10º uno no sabe si ponerse serio, si escapar, si meterle una trompada al 11º...
Los jugadores de las selecciones que participaron de la Copa de las Confederaciones, en 2009, lo habían advertido. No se escuchaban dentro del campo de juego. Parecía eexagerado, pero no lo es.
Y encima son las 23.30 y siguen en la calle festejando el triunfo ante Dinamarca. Y veo que hay miles en los puestos de venta de las esquinas. Y veo que no hay auto que no pase con un tipo soplando la vuvuzela.
¡La que nos espera!

