Viberti y un adiós que hace pensar
Tendrán que habituarse los vecinos de Argüello a la ausencia de Sebastián Viberti caminando, con una prestancia sin igual, por la Rafael Núñez o por la Recta Martinoli. Deberán acostumbrarse los cordobeses amantes del fútbol a que cuando los lunes a la noche prendan la TV y sintonicen Showsport, en esa Línea de cuatro haya un hueco difícil de tapar.
También será complicado de llenar el vacío que con su partida dejó “el Pelado” en las tribunas cordobesas. Ni qué hablar de sus enfoques, sus críticas, sus análisis, su pasión...
Es una pérdida muy grande la que el sábado sufrió el fútbol cordobés con el adiós de Viberti. Son de esas muertes que hacen reflexionar, que invitan a pensar. Son bajas que obligan a repasar cómo se están haciendo las cosas en nuestro fútbol respecto del reconocimiento a sus glorias y si se aprovecha de la mejor forma la sabiduría que pueden aportar hombres como él.
Viberti, quien hizo de la dignidad y la honestidad una bandera, desparramó excelencia cordobesa por el mundo. Lo ratifican las expresiones de pesar de otras glorias del fútbol nacional, como así también de tantos protagonistas (dirigentes, periodistas, hinchas) y de quienes sábado y domingo se acercaron a darle el último adiós.
Un ejemplo: había que ver el orgullo de la gente del San Lorenzo cordobés recordando que “el Patón” era de ellos y que la camiseta azul y roja descansaba junto a él.
Pero así como en el ambiente había mucho de buenos recuerdos, también sobrevolaba un halo de reclamo, un grito de deuda respecto de figuras que, al igual que Viberti, han construido la grandeza del fútbol cordobés.
Son muchos aquellos a quienes, quizá sin querer (habrá de los otros), se les negó y se les niega el lugar que merecen y que nuestras instituciones tanto necesitan.
Es un ejercicio que Córdoba tendrá que aprender a realizar con más frecuencia para nutrirse de esa sapiencia. Y es una materia pendiente de todos: directivos, funcionarios, técnicos, jugadores, periodistas... Eso, para evitar nuevos lamentos.

