Talleres: los éxitos tardan
Parece germinar la idea del equipo propio, con pocos refuerzos y un DT que se adapte al plan. Aquello que Rodrigo Escribano, titular del Fondo, anticipó a Mundo D, en el inicio del nonagonal.
Ahora bien, si ese es el proyecto, ameritará definir cómo se hará el anuncio al mundo Talleres, al que hasta ahora le prometieron ascensos sólo porque se gastó una millonada en jugadores cuyos pergaminos no fueron honrados, salgo contadas excepciones.
Un administrador del club, el DT, el capitán y el mánager de inferiores deberán sentarse a la mesa y explicar que fabricar un éxito lleva tiempo y que entre los escenarios intermedios caben derrotas y riesgos (descender al Argentino B).
Y que pase lo que pase, le guste a quien le guste, todo se sostendrá por dos, tres o cuatro años, o el plazo que hayan estimado para cosechar. El hincha y el socio no piden que les teman, sino respeto. A la cancha seguirá yendo igual.

