Talleres e Independiente, el mismo partido, otra historia
Llevan 48 partidos oficiales y una final, la de 1978, recordada por todos. Se reencuentran, después de una década perdida.
Quién te ha visto y quién te ve. Talleres-Independiente, por primera vez en un torneo de ascenso. Con un rico historial de 48 enfrentamientos y un aire de clásico que lo envuelve desde la época de los viejos campeonatos Nacionales.
Imposible no remitirse a aquellas finales de enero de 1978, con siete futuros campeones mundiales en escena y muchos otros futbolistas que seguramente le hicieron maldecir a César Luis Menotti la disposición de la Fifa de armar un seleccionado con "apenas" 22 nombres.
De aquel Cordobazo futbolístico que –más allá del gol de Ricardo Bochini y la consumada hazaña del Rojo– sacudió las estructuras de la AFA, ya pasó mucho tiempo. De hecho, Claudio Morel Rodríguez, el jugador más veterano que pisará esta noche el césped del Kempes, llegó al mundo ocho días después de aquella recordada definición en La Boutique de barrio Jardín.
Serán otros los protagonistas y diferentes las cuestiones de las que estos jugadores deberán hacerse cargo. Ninguno de los dos tuvieron un buen arranque en la B Nacional y ahora parecen estar enderezando el rumbo.
Miguel Brindisi, con un descenso sobre sus espaldas, no soportó dos empates y dos derrotas en esta inédita experiencia. Se fue, o lo echaron. Nunca quedó claro.
Arnaldo Sialle, con un ascenso en el lomo, logró sobrevivir a tres igualdades y un traspié. Ya le habían puesto el cuchillo en la panza, o se lo puso él. Nunca quedó claro.
Talleres e Independiente llegaron por diferentes caminos a la segunda divisional del fútbol argentino y enseguida sacaron aquellos pergaminos para considerarse aves de paso.
El reencuentro, después de una década perdida, los encuentra con algunos "porotos" más en la olla y dándose cuenta de que la grandeza hay que alimentarla día a día.

