Serán meses de alerta máxima
Pocos pensaron que el fútbol de Córdoba podía extrañar tanto a su máximo escenario. Durante estos seis meses, decisivos para todos los torneos del país, el Mario Alberto Kempes no estará disponible porque en él se realizan obras tendientes a dejarlo como uno de los mejores estadios de Argentina, pensando antes que nada en la Copa América, que se jugará en estas tierras del 1 al 24 de julio.
El coliseo local, que tantas veces fue criticado por sus dificultades para observar los partidos y por encontrarse en un lugar retirado respecto a varios puntos de la ciudad, no puede ser utilizado por nuestros clubes y ya se lo extraña. Directivos, autoridades policiales e hinchas deberán estar muy atentos ante la falta de disponibilidad del escenario que mejores condiciones de seguridad ofrece en toda la provincia. Cualquier hecho de violencia obligaría a los equipos a cambiar de cancha y, como la principal alternativa está inviable, las dificultades se potenciarían.
Hace dos sábados, el operativo de seguridad en Instituto-Talleres mostró grietas y se transformó en una clara señal de alerta. Ahora, cuando se vienen meses de adrenalina pura, con muchas cosas en juego (entre ellas, liderazgos de hinchadas), todos tendrán que estar atentos a los mínimos detalles. Será un verdadero desafío.

