Pelotazo al vacío: el teatro del fútbol
Imperdible columna de Luis Heredia sobre las simulaciones de falta.
El titular de la Fifa, Joseph Blatter, criticó con dureza las simulaciones de los jugadores de fútbol durante los partidos para conseguir fallos arbitrales favorables, postura que le significó el apoyo de los colegiados de todo el mundo pero también el repudio de personalidades y referentes mundiales del arte dramático.
"Con su posición Blatter está cerrando los caminos para que el fútbol y el teatro confluyan definitivamente y constituyan un nuevo género artístico, que combine deporte de alta competencia y actuación", señala José Bambalinas, director de teatro, egresado del Instituto Superior de Artes Escénicas de Madrid.
A criterio de Bambalinas, esta postura de la Fifa cercena también las potencialidades de cientos de jugadores, quizá no tan talentosos para el fútbol pero sí para la actuación.
“Muchos de ellos, después de años de fingir de manera convincente golpes inexistentes o virtuales estados de coma en los campos de juego, bien podrían seguir su carrera en el cine como dobles de acción en películas de chinos o de temática bélica con desembarcos anfibios, por ejemplo”, señala Bambalinas .
“Sería una salida laboral para muchos jugadores, que no saben qué hacer una vez finalizada su carrera”, agrega el experto.
En este sentido, los conocedores del género aseguran que en películas orientales de mucha acción como “La Grulla Vengadora de Nanchang” o “Supermercado Chino (*)”, los mejores “guerreros” que caían en combate, eran jugadores del ascenso de clubes europeos y latinoamericanos, teñidos convenientemente de amarillo.
“Tienen una habilidad asombrosa para derrumbarse fulminados. Por un momento uno llega a creer que realmente han recibido el impacto de una estrella ninja o cosas así”, asegura Gengis Chan productor de ambos filmes. En tanto, la desilusión de Bambalinas es comprensible ya que es el fundador de la Escuela Superior de Actuación para Futbolistas Profesionales, institución creada con el propósito de dotar al jugador de fútbol de “capacidades expresivas y creativas, y de las técnicas escénicas necesarias para una acción dramática dentro del campo de juego que permita la sanción de un foul a favor”.
Haciendo caso omiso de algunos críticos que lo califican de “oportunista”, “currero” o en su defecto de “choro”, Bambalinas sostiene que la creación de esta institución surge como una necesidad, ya que considera que hay muchos futbolistas con talento innato para lo teatral, una capacidad que debe ser explotada desde las divisiones inferiores.
“Se trabaja mucho lo gestual para dar idea a los árbitros y al público de que se padece un dolor tan intenso como desesperante. Se trata de que el jugador al mínimo roce dé la sensación de que fue mordido por una yarará, una palometa o en su defecto que se agarró un dedo con una puerta blindada”, afirma Carlos Camelo, titular de cátedra de actuación del prestigioso instituto.
Algunas técnicas a desarrollar:
–Arqueamiento aéreo. El jugador debe volar al mínimo contacto produciendo un arco con su cuerpo en el aire para dar idea de violencia en la entrada del rival.
–Revolcamiento. El futbolista-actor debe rodar por el pasto de ida y vuelta, tomándose el rostro para dar sensación de un dolor insoportable, o en su defecto de una posesión diabólica.
–Revolcamiento con pedido de asistencia. Ídem al anterior, pero con la mano derecha extendida solicitando el ingreso de médicos que le salven la vida.
–Permanencia en el piso en estado de hibernación. Si el árbitro es un ser insensible que no cobra un foul trucho, el jugador-víctima debe permanecer en el piso en estado de inmovilidad absoluta hasta que se detenga el partido. Es fundamental la técnica corporal para que no se note ni la respiración y lograr la preocupación de los rivales.
–La recuperación milagrosa. Esta técnica consiste en que un jugador debe saltar de la camilla, con la que fue sacado en estado de coma del campo de juego, apenas traspone las líneas de cal. La maniobra tiene dos consecuencias: llevar tranquilidad familiares y amigos y propiciar una andanada de los peores insultos y amenazas de muerte de parte de los hinchas contrarios. Sucede que actuar es arte, y el arte, en definitiva es necesariamente provocación.
(*) Sinopsis. Cientos de saqueadores intentan robar el sector de licores de un supermercado chino de Argentina durante una huelga de policías. Pero el dueño contrata a monjes shaolín para que defiendan el local con sus ancestrales métodos de combate. Luego de tres días de intensa lucha, los monjes se unen a los saqueadores vernáculos, y solo sobrevive una botella de huevo.
Ya cayó el primero
Tal como se da a conocer el nacimiento del primer bebé del año, o el primer turista de la temporada en Mar del Plata, así también el pasado martes Boca Juniors realizó la presentación oficial del primer lesionado de 2014: Claudio Pérez con una fatiga muscular.
La dolencia del jugador indica que en el año que recién inicia mantiene el sello distintivo del nuevo ciclo de Carlos Bianchi en Boca, el de tener un promedio de 11 lesionados por mes, circunstancia que para muchos responde a las consecuencias de una maldición.
Brujerías o no, lo cierto es que según algunos analistas del quehacer boquense la llamativa fuga de valores que viene experimentando el equipo (Leandro Paredes, Jesús Méndez, Nico Blandi), estaría motivada en evitar las lesiones que asolan al plantel más que la búsqueda de un mejor futuro profesional.
“Dejar Boca duele, pero quedarse generalmente también”, habría sido la sentencia de un volante xeneize que prefiere el anonimato y que en su momento permaneció 15 días bajo hielo por una tendinitis masiva. “Un día demoraron un par de horas en sacarme de abajo del hielo y adquirí un color similar al de la camiseta del club”, señaló anecdóticamente el jugador.

