Ojo con el fútbol
La conocida frase tribunera "este partido me hizo doler los ojos" pasó de ser una protesta metafórica sobre un encuentro futbolístico pésimamente disputado a convertirse en un indicio de que los malos espectáculos futbolísticos afectan la salud visual de los hinchas.La preocupación fue puesta en evidencia por una encuesta recientemente realizada en Argentina, según la cual quienes habitualmente concurren a las canchas de fútbol están abarrotando los institutos oftalmológicos del país.
Los resultados de esta medición intentaron ser ocultados por la AFA por un pedido expreso de la Fifa, pero finalmente se filtraron debido a que un dirigente afista con serias carencias de visión los entregó fotocopiados a la prensa, convencido de que se trataba de la adhesión de Julio Grondona a los 200 años del izamiento de la Bandera Nacional.
En principio, los principales problemas de visuales que enfrentan los hinchas argentinos obedecen a la necesidad de forzar la vista para tratar de ver una buena jugada durante un partido, lo cual rara vez ocurre.
Este descomunal esfuerzo, combinado con la ansiedad que genera el juego, determina que muchos sufran de una excesiva apertura de ojos. “Es como que los ojos se les empiezan a salir de las órbitas, lo que determina que comiencen a padecer el síndrome del ‘ojo de perro pekinés”, afirma el oftalmólogo Juan Carlos Pupilas. En la opinión de este especialista, quienes padecen esta afección (también conocida como “ojudismo”) deben dejar de concurrir a las canchas si quieren evitar que sus globos oculares salten definitivamente sus órbitas, rueden por los escalones de las tribunas y terminen aplastados por la muchedumbre.
“Con los horribles partidos que se ven por estos días, el riesgo de que se salgan los ojos de algunos espectadores es muy alto” afirma Pupilas, quien patrocina la Fundación Ojos Saltones, destinada al combate y prevención del ojudismo en la Argentina. “El ojudo debe ser contenido, especialmente en el ámbito familiar donde generalmente es objeto de burlas. La sociedad toda debe dejar de ver al ojudo como un fenómeno”, agrega el especialista.
Pero el “ojudismo” no es la única patología visual que padecen los hinchas argentinos. De acuerdo con lo que afirman los expertos, las pelotas que se revolean a las tribunas (una circunstancia cada vez más frecuente en el fútbol argentino) esparcen al impactar entre los espectadores cepas cada vez más agresivas de virus generadores de conjuntivitis. “Hay hinchas que ingresan a las canchas completamente sanos y salen con los párpados pegados como con poxipol, porque estuvieron expuestos al impacto de un pelotazo en el sector que ocupaban”.
Según aseguran los servicios de emergencias de los estadios argentinos, en estos casos hay que actuar con celeridad y arrojar agua hirviendo en los párpados de los simpatizantes afectados. “Siempre tenemos varias pavas con agua hirviendo para estos casos. La idea es disolver parte de los párpados para que el hincha afectado pueda recuperar la visión. Con el agua que queda, nos hacemos unos mates”, afirmó un paramédico conocedor de la problemática.
Otro problema generado por los deplorables partidos que se ven en todas las divisiones del fútbol argentino es el de los ojos irritados y la incontinencia lagrimal. Esta última patología es generada por aquellos partidos que “dan ganas de llorar” y produce entre los hinchas un gasto extra en pañuelos. “En muchas tribunas, los vendedores de gaseosas o café han sumado a su oferta pañuelos descartables que son muy requeridos por espectadores afectados a tal punto por el magro espectáculo que no pueden contener las lágrimas y las molestas secreciones nasales tipo ‘goteo de canilla”, afirma un directivo de una importante firma productora de estos adminículos.
Los especialistas también advierten sobre los partidos que producen somnolencia, ya que pueden generar severos casos de ojeras o párpados pesados, debido al esfuerzo de los hinchas por mantenerse despiertos y evitar rodar escalones abajo en las tribunas. Como puede advertirse, buena parte del cuidado de nuestros ojos pasaría por regular la asistencia a los espectáculos que hoy se ven en las canchas argentinas.

