Los violentos, el otro clásico
Racing ganó muy bien el clásico ante Talleres. Volvió a recibir en Nueva Italia a la "T" y si estaba más fino en la definición, el resultado podría haber sido mucho mayor. Los albicelestes todavía festejan tan resonante victoria. En barrio Jardín sobrevuelan esos fantasmas que llevan carteles que dicen que el ascenso a la B Nacional no será nada fácil. Sigue siendo el líder de la Zona 2, pero quedó demostrado que fuera del Estadio Córdoba y ahora de la Boutique, el equipo albiazul es vulnerable. Tanto que le puede costar el puesto al entrenador Héctor Arzubialde.Pero más allá de lo deportivo, ayer se vivió en Nueva Italia otros hechos lamentables de violencia. ¿Hasta cuándo habrá que soportar semejante barbarie?
El fútbol es pasional, pero todo tiene un límite. Los hinchas de Talleres se pelearon entre sí en la popular. Algunos dicen que fue por un arrebato, y todos saben que la lucha por el poder de la barra motiva a que una mirada rara conduzca a una amenaza, y eso a una pelea. No estamos lamentando alguna muerte de casualidad. Luego los incidentes se dieron al final del partido.
Primero, hinchas de Racing que invadieron el campo de juego y los jugadores de Talleres se defendieron como pudieron. Luego, en las inmediaciones del estadio, las corridas y las balas de goma de la Policía se hicieron presentes. Otra vez la página oscura de un clásico. En estos tiempos parece que escribir y hablar sólo de fútbol es algo utópico.

