Temas del día:

Larga vida a Córdoba

16 de octubre de 2011 a las 12:08 p. m.
Larga vida a Córdoba

Sesenta mil personas en el Mario Kempes o 62 mil, lo mismo da. Hubo más hinchas de River que de Instituto, lo mismo da. En ese cóctel lo importante fue que Córdoba vivió ayer una de las tantas fiestas del fútbol que se presentaron por estas tierras en los últimos meses. Hay varios motivos para celebrar esta sobredosis de emociones: el renovado y rebautizado "Cható" y un presente prometedor de los equipos cordobeses que juegan en las dos principales categorías del fútbol argentino.La ampliación de su capacidad posibilitó, entre otras cosas, que Córdoba fuera sede de la Copa América. Y no sólo eso. Argentina, con Lionel Messi a la cabeza, se jugó la clasificación a los cuartos de final de ese torneo en Córdoba. Y hay más, el Superclásico de las Américas ante Brasil (partido de ida y vuelta) se jugó acá, en el mismísimo "Cható". Y el futuro puede ser mejor: el Mario Kempes podría albergar un partido de la eliminatoria sudamericana en la camino de Argentina a Brasil 2014.

“Instituto y River juegan con un estadio en ebullición y un campo liso. Al revés que la Argentina contra Chile”, tuiteó ayer Marcelo Gantman, productor de contenidos de La Nación.com y co-conductor del programa Cuál Es?, que se emite por la Rock & Pop. Fue en el entretiempo del partidazo que jugaban Instituto y River.¿Dónde? En “el Cható”.

Y nuestros equipos cordobeses, Belgrano e Instituto, dicho está, también colaboran para que Córdoba vuelva a ser protagonista. El Pirata, con su regular andar por la Primera División, se quedará en el Mario Kempes, por lo menos hasta diciembre. Su presente en la Primera División avivó la llama de la pasión en sus hinchas, que se volcaron masivamente al estadio, haciendo imposible que tanta gente entre en el querido Gigante de Alberdi. Un promedio por partido de entre 35 mil y 40 mil personas tornan imposible, por ahora, que Belgrano vuelva a jugar en su cancha.¿Y la Gloria? Ser escolta de River y recibirlo en Córdoba fue el motivo excluyente para abrir las puertas del Kempes y generar un fenómeno, como el de ayer, pocas veces visto en Córdoba en los últimos años.