Instituto-River: hay olor a todo o nada
River Plate no afloja e Instituto tampoco. Se huele la fiesta del próximo sábado en el Mario Kempes. Será a estadio lleno, con similares espacios repartidos, con mucho cotillón e igual pasión y con la prueba que deberá pasar la Gloria ante el equipo que pone el listón en este campeonato.A no dudarlo, y las estadísticas así lo confirman, el equipo de Matías Almeyda es la medida que permite saber qué espacios ocupa cada equipo en el gran mapa federal que ofrece la segunda categoría. Pero no sólo por los números. El aura que lo distingue aún lo sigue acompañando; esa es la otra diferencia.
No en vano es el único invicto. Su cosecha de seis triunfos y cuatro empates lo pone lejos del andar avasallante que algunos suponían antes del torneo, pero lo ha convertido en un equipo suficientemente regular como para ser el único en marcar el rumbo.
Instituto ha dejado de ser una sorpresa y ha tumbado escepticismos. Su estilo audaz y hasta temerario se ha afianzado. Se digería con dificultad su manera hasta tozuda de buscar la mejor salida, la más limpia hacia el campo adversario. Lo está logrando a favor de su mismo empecinamiento y de una gran confianza mutua entre el entrenador y sus jugadores para llevarla adelante.
El premio es el reconocimiento ajeno a esa forma de interpretar el juego y a la labor de sus intérpretes, algunos de los cuales han endurecido el lomo como para sostener la presión única de pelear en la cima.
El técnico de River, Matías Almeyda, ha reconocido que lo ha visto jugar reiteradas veces a Instituto. La tentación lleva a pensar que tratará de explotar algún error en el nacimiento mismo de cada jugada, precisamente el punto de más alto valor colectivo en La Gloria, que a la vez exige la máxima perfección para no pasar sobresaltos.Si eso se produce, Instituto podría estar en problemas. Si River desatiende ese aspecto, el potencial de la Gloria podría expandirse en la misma medida que aparezca la audacia que hasta ahora ha mostrado. Habrá espacios para la creatividad.
Y en un escenario de libertad, cada equipo tiene mucho para ofrecer y poner en juego. Martín Aguirre, Fernando Cavenaghi, Lucas Ocampos, Ezequiel Cirigliano, Carlos Sánchez por el lado de River. Leandro Coronel, Ezequiel Videla, Diego Lagos, Claudio Fileppi, Paulo Dybala y López Macri por el de Instituto.Exceptuando la presencia de la selección nacional ante Costa Rica en la Copa América, y como anticipo del Belgrano-Boca Juniors que se jugará en el Torneo Clausura el año próximo, este encuentro tiene el nivel de los grandes acontecimientos.
Estará River en Córdoba con toda su alcurnia intacta a pesar del descenso, y estará Instituto, uno de los ejes de este saludable cambio que está teniendo el fútbol de Córdoba, que ya no muestra agujeros negros sino horizontes despejados. Por sus maneras de jugar, ambos equipos no admiten la especulación. Hay promesa de juego abierto y ofensivo. Todo indica que será a todo o nada. La manera más valiente de saber si uno es superior a otro.

