Fútbol retro, la pertenencia
Más allá de los cambios de fechas sucesivos y de que el partido toma a ambos equipos con distintas realidades, no deja de ser un menú atractivo.
Simbólico, si se quiere. Newell’s ofrece la imagen de un equipo poderoso, capaz de pelear en tres frentes a la vez, aunque con un valor agregado.
En primer lugar se eligió el camino más difícil: consolidar un estilo de juego para poder afrontar las exigencias. El desafío fue grande, porque las bases lo fueron.
A Newell’s había que sacarlo del fondo. Varios de sus referentes escucharon el llamado y volvieron para darle una mano. Varios de ellos en condiciones reales de levantarlo, descartando otros destinos más cómodos y tentadores.
Martino, Rodríguez, Heinze, Scocco, Bernardi y Mateo bajaron y le dieron su impronta. Los propios, varios pibes, completaron un cuadro que Newell’s convirtió en marca y perpetuarlo a traves de varios títulos.
Ese Newell’s, se convirtió en el mejor de los equipos argentinos y ya ganó porque recuperó el sentido de pertenencia. Un hecho al que Talleres se sumó con la vuelta de Villarreal (clave en el undecagonal y el único que bajó al Argentino A hecho en casa en condiciones de dar algo), la permanencia de Klusener (25 goles cuando sus antecesores se fueron), la de Carabajal (el propio que puede explotar en la B) y la de Agustín Díaz.
El choque de imágenes promete ser interesante. A su manera, ya lograron ganar.

