España: crisis, fútbol y tenis
Antonio espera y no desespera. El chofer del ómnibus que traslada a los periodistas del hotel al estadio La Cartuja dice que Sevilla está orgullosa de recibir a la final de la Copa Davis. Es que el mejor equipo de tenis de la historia española buscará en estas tierras andaluzas su quinta Ensaladera de Plata. Pero cuidado, enfrente estará Argentina, que no se la dejará fácil.Poco le preocupa a Antonio el rival. Él, como casi toda España, da por descontado que el trofeo se quedará en casa. Sólo una catástrofe deportiva les quitará el triunfo a los españoles, a los que se los ve demasiado tranquilos.
Al identificarnos como extranjero, los habitantes de Sevilla hablan de tres temas coincidentes. La crisis que vive España, más allá de la reciente elección de autoridades en la que ganó Mariano Rajoy, del Partido Popular, la final de la Copa Davis, y el fútbol.
Es más, cuando dijimos que éramos de Argentina, casi de memoria empiezan a repasar los futbolistas que pasaron por acá. Por ejemplo Diego Maradona con Carlos Bilardo como DT de Sevilla en 1992.
“No vimos al mejor Diego”, recordó el taxista que nos transportó desde el aeropuerto al hotel. También se acuerdan de Martín Palermo, Nery Pumpido, Mariano Pavone (todos jugaron en Betis) y ahora los casos de Federico Fazio y Diego Perotti (ambos en el actual plantel de Sevilla).
El taxista nos decía que en Andalucía, la región donde se encuentra Sevilla, hay un millón de “parados” (así le dicen en España a los desocupados) de los cinco millones que dicen los organismos oficiales que hay en todo el país ibérico.
Pero por estos días el Estadio La Cartuja es el centro de la escena. “Por lo menos tenemos una alegría con el deporte”, reflexionó el recepcionista del hotel. No sólo por el tenis, donde España es una potencia mundial, si no por el fútbol, el básquet, el ciclismo y hasta el auto.
Sevilla se está metiendo, de a poco, en clima de Davis. Algunos son demasiados optimistas y dicen el mismo sábado verán la foto de los tenistas españoles levantando la Ensaladera. Tranquilos. Así de confiados estábamos nosotros en Mar del Plata 2008 y todos se acuerdan de cómo nos fue.

