Temas del día:

En un mismo dolo, todos manoseados

11 de mayo de 2013 a las 09:46 a. m.
En un mismo dolo, todos manoseados

El partido comenzó a jugarse mucho antes de lo previsto, y el pun­tapié inicial, aunque en terreno “virtual”, expuso una vez más, con toda crudeza, las miserias que forman parte del fútbol y su realidad.

El mensaje empezó a circular la semana pasada en foros de Racing Club, con la imagen de jugadores académicos cruzados de brazos: “Quilmes, estamos listos para jugar y así nos vamos a quedar todo el partido”. Sin medias tintas, el montaje promueve y alienta una escasa, más bien nula, oposición del elenco albiceleste en el partido de la 16ª fecha del Torneo Final contra el Cervecero, rival directo de Independiente (a su vez, archirrival de Racing) en la lucha por evitar el descenso. Pero la cosa no quedó ahí. El discurso “sugerente” no tardó en darle paso a la amenaza: “Si no pierden con Quilmes, hay balas para todos. Los puntos a Quilmes o al Hospital”.

“Son foros, no nos podemos detener mucho en eso. Responder sería alimentar algo que no tiene sentido sobre los valores del deportista”, afirmó el DT Luis Zubeldía, uno de los pocos del lado albiceleste de Avellaneda que se refirió al tema. “Pensamos lo mejor para Racing, y eso significa que queremos ganar”, añadió el defensor Fernando Ortiz.

En el sector Rojo también se escucharon repercusiones: “Todo es un juego de palabras. Cuando uno es profesional no sale a la cancha pensando en perder. Yo pongo las manos en el fuego por los jugadores de fútbol”, declaró, doblando la apuesta y abriendo el paraguas, el capitán Daniel “Rolfi” Montenegro.

Las sospechas y especulaciones ya son otro clásico del fútbol argentino, sobre todo cuando llega la hora del balance y los números no dan. “Si se tiene que salvar Independiente, que nos avisen y listo”, se quejó Jorge Miadosqui, presidente de San Martín de San Juan. “Que no tomen a Quilmes de pelotudos”, avisó el polifacético Aníbal Fernández, senador nacional, máxima autoridad de Quilmes y desde hace algunos días mandamás del hockey nacional. A decir verdad, nada nuevo bajo el sol. O entre las sombras.

Tan viejo como el fútbol"Mi querido Don Jorge. Es imprescindible que ustedes pierdan el partido. Háganlo por la Patria, muchachos". El periodista Juan José de Sosa Reilly, testigo directo de la escena, dio fe del singular pedido del Presidente de la Nación, Julio Argentino Roca, en su libro "Historia del fútbol argentino". El interlocutor era uno de los siete hermanos Brown del mítico Alumni de principios del Siglo 20, referente del combinado argentino que al final del primer tiempo de aquel "partido político" vencía 3-0 a un seleccionado carioca en Río de Janeiro.

Corría el año 1902 y las relaciones bilaterales con Brasil no eran buenas. No hay coincidencia sobre el resultado final; algunos dijeron que fue 3-3 y otros hablaron de 4-0. En cualquiera de ambos casos, la orden fue honrosamente incumplida. Roca - “instigador del primer acto de dolo deportivo documentado” (Dan­­te Panzeri; La Opinión, 12/5/74)– le prestó su nombre a calles, trofeos, plazas y clubes, y hoy le pone la cara al billete de mayor denominación en el país, tal vez el valor máximo del fútbol actual. La memoria de Jorge Gibson Brown apenas sobrevive en un modesto club de Misiones que participa en el Argentino B, donde por razones geográficas, o simple capricho del destino, aún no ha coincidido con Deportivo Roca de Río Negro, parte de aquel desierto “conquistado”.