En Talleres no dieron la cara
En una temporada negativa para el fútbol de Córdoba, los dirigentes de los clubes hicieron su análisis... Menos los de la "T".
Hace algunas semanas Mundo D propuso un debate sobre el momento crítico que vivían los equipos capitalinos que participaron de los torneos de la Primera B Nacional y en el Torneo Argentino A. Con el alarmante registro de que la siguiente será la cuarta temporada consecutiva sin equipos cordobeses en Primera División. En la principal categoría del ascenso, los cordobeses siempre fueron protagonistas o ascendían. Esta vez, Instituto y Belgrano no llegaron ni a la promoción, algo que también ocurrió con Talleres y Racing de Nueva Italia, respectivamente. Con palabras como fracasos deportivos, pero no institucionales, las autoridades de Belgrano, Instituto y Racing hicieron el análisis y se prestaron a la requisitoria periodística de este medio.
La excepción fue Talleres. El equipo transita el peor momento de su historia. Permanece en la tercera categoría del fútbol argentino, el piso de su historia, sigue quebrado y debe 26 millones de pesos. Los hinchas de Talleres y del resto de la comunidad futbolera, no pudieron contar con el análisis de los fideicomisarios de Talleres, los administradores del club Gustavo Eluani y Daniel Ruffener. Ellos como el presidente de la Fundación Azul y Blanco, Ernesto Salum, eligieron abstenerse de declarar porque supuestamente son los días previos a la incorporación del Fondo de Inversión y sus análisis y opiniones (algo tan simple y tan necesario para conocer las razones de sus gestiones ). Y que hablar en estos momentos podría "molestar" al doctor Saúl Silvestre, el encargado de la quiebra albiazul, y quien tomará la decisión final. Dicen que el silencio es salud, pero, a veces, denuncia falta de argumentos y de representatividad. Una pregunta tan simple como "¿Talleres merece el lugar que hoy ocupa?" no pudo / no quiso ser respondida…. Así está Talleres. Así va.

