En Argentina, la gente es un mal necesario para los que manejan el fútbol
El intempestivo cambio de horario del partido de Talleres no hizo más que confirmar la falta de consideración de AFA y Fútbol para Todos. La gente es hoy, para los que responsables, una molestia.
El intempestivo cambio de horario que sufrió el partido de Talleres ante Almirante Brown (debía jugar el lunes a las 18, pero, de rompe y raja, lo bajaron a las 17.10) terminó de confirmar que hoy el público es un mal necesario para los que manejan el fútbol en Argentina.
Si, desde el vamos, jugar un lunes a la tarde es el "antifútbol" total, cambiar cinco horas antes la programación liquida todo ánimo en aquellos que, a pesar de todo, habían preparado con esfuerzo la escapada a la cancha.
Pero no es nuevo lo ocurrido este lunes. En nuestro país, el público que va a los estadios (aquellos que lo hacen por pasión, no los barras y sus negocios) ya no le importa a nadie. Es más, molesta. Da la sensación que, si se pudiera jugar a puertas cerradas, a los dirigentes de AFA y sus socios del "Fútbol para Todos" les harían un favor.
Primero, porque han demostrado que la voluntad política de frenar la violencia no existe y entonces, cada cancha con gente es una bomba a punto de explotar en la cara del ministerio de Seguridad; y segundo, porque ante tanto stock de partidos (el Gobierno Nacional es dueño de los derechos de TV de la Primera y Segunda División) ya no saben cómo darles espacio aa por lo menos 15 partidos que se pasan en vivo.
Y eso, Córdoba lo está sufriendo. Mal. Instituto jugó el pasado lunes, a Belgrano lo pusieron un viernes y a Talleres, también el lunes pero con cambio de horario. Imposible. No se respetan los tiempos de los hinchas, de las familias que podrían acudir a ver a sus equipos en horarios y días normales. Básicamente porque hay que trabajar o ir al cole, al secundario, a la universidad eso días a esa hora.
No les importa. Primero, se disponen en la grilla los partidos de River y Boca. Luego, Independiente y Racing, y por ahí, San Lorenzo. Y después, el resto. Como entre. No importa el cronograma porque no les importa lo que pase fuera de la General Paz en Capital.
Rehenes de la televisión, como en la época de TyC Sports, los clubes (por impericia, por falta de acción y por incapacidad, también) acatan las órdenes porque viven de eso. Y encima, si las recaudaciones son cada vez más pobres (no hay que olvidar que en las dos primeras fechas entraron sólo "socios" y ahora, no hay visitantes), las fuentes de financiación se acotan a los esponsors y a la tele.
Así que viviremos más cambios de horario, por la razón que sea. Aunque de ello dependan miles de personas, preparaciones deportivas, operativos policiales.

