Temas del día:

El pastor de las victorias

06 de diciembre de 2012 a las 09:34 a. m.
El pastor de las victorias
Fotoilustración de Juan Pérez Gaudio.

Obligado por los malos resultados, Huracán de Parque Patricios, uno de los tantos equipos con historia del fútbol argentino que andan a los tumbos en las canchas del país, tuvo que recurrir a una ayuda religioso-espiritual para salir de una racha adversa que amagaba con enviarlo a la tercera división pero del fútbol de Ruanda.

Por decisión (con algunas dudas) de la comisión directiva se convocó al pastor Juan Bosso, quien arribó al club con el objetivo de generar un extraño prodigio futbolístico: “Lograré que cuando ataquen a Huracán el arco se haga chiquito, y que el de enfrente se haga grande cuando pateen los jugadores del Globo”.

Aunque parezca increíble, Bosso parece haberlo logrado, ya que desde que apareció por la práctica del Globito colmando al plantel de bendiciones, el equipo abrochó cuatro victorias consecutivas gracias a su decisiva influencia en las dimensiones de las metas. El último equipo en sufrir este asombroso fenómeno de encogimiento-agigantamiento de los arcos fue Ferro, que perdió 1-0 con el equipo quemero. Un jugador del plantel verde (que prefirió mantener su nombre en reserva), todavía no sale de su asombro después de lo que vio en la cancha del Tomás A. Ducó: “Cuando pasábamos mitad de cancha, el arco de ellos se contraía hasta alcanzar las dimensiones de uno de metegol. Era imposible meterles un gol. Era como estar en una película de Harry Potter, nunca vi algo así”, aseguró antes de iniciar una nueva sesión de ayuda psicológica.

Como era de esperar, el extraño prodigio ya llegó a oídos de la AFA, más exactamente del Comité de Vigilancia del Sereno Cumplimiento del Reglamento, que se abocó de inmediato a la investigación del caso, frente a la sospecha de que se podría estar incurriendo en una situación antideportiva.

“Según el reglamento de la Fifa, la distancia entre los postes es de 7.32 m y la distancia del borde inferior del travesaño al suelo es de 2.44 m, cualquier alteración es antirreglamentaria”, aseguró Miguel De la Regla, titular del organismo de contralor. El dirigente confirmó en este sentido que existen “algunos testimonios” de que estas medidas reglamentarias estarían variando durante la disputa de los últimos partidos de Huracán.

La AFA también ha solicitado las imágenes televisivas de los últimos cuatro partidos de Huracán, en las que se observaría con absoluta nitidez como los caños de los arcos están en constantes movimientos crecientes y decrecientes.

“Delanteros rivales aseguran que el arco de Huracán llega a medir 25 cm de largo por 15 alto cuando atacan, lo que complica al extremo la posibilidad de convertir un gol”, explicó De la Regla. En el mismo sentido, los arqueros que jugaron contra el Globo aseguran que sus postes y travesaños se expanden cuando avanzan los delanteros quemeros, hasta medir hasta 16 metros de largo y unos 4 metros de altura. “Es como en la historia del frijol mágico que crece y se pierde entre las nubes. Te sentís un enano de jardín debajo de semejantes estructuras y la red queda tan tirante que parece que va a estallar”, aseguró un guardameta afectado por el supuesto portento.

Desde la AFA se tratan de poner paños fríos al asunto y aseguran que ya se analizaron los arcos para comprobar si existe algún mecanismo telescópico que permita este extraño comportamiento, pericia que arrojó resultados negativos. En consecuencia la investigación se estaría direccionando hacia algún tipo de encantamiento o un fenómeno de sugestión colectiva. “No descartamos ninguna hipótesis” aseguran en los pasillos afistas.

Mientras tanto, la posibilidad de que los arcos propios encojan ha generado gran expectativa en algunos clubes con serias carencias defensivas. Una de estas instituciones es Independiente, cuyos dirigentes consideran que una valla de 25x15cm sería la solución para su arquero Hilario Navarro, (que solo logra retener el 12 por ciento de las pelotas que le patean como contra San Lorenzo), recupere confianza perdida.

Sin embargo, cualquier nueva incursión del pastor en el fútbol parece que depende de lo que finalmente expida la AFA. “Si puede contraer y expandir los arcos a voluntad, también podría hacerlo con los balones”, aseguró un alarmado dirigente, temeroso de que las pelotas alcancen el tamaño de las de Quico en los tiros libres contra Huracán. Sólo el fútbol puede resolver sus propios misterios.

La advertencia del "Mono"

El polémico entrenador de Real Madrid, José Mourinho, vivió un momento de peligro en el clásico de la ciudad contra Atlético, cuando reclamó por la libertad con la que “el Mono” Burgos, ayudante de campo de su colega Diego Simeone, se movía cerca de la línea de cal. Concretamente se ligó una inquietante reprimenda de parte del ex arquero, quien mirándolo fijamente a la cara le expresó “te voy a arrancar la cabeza”, aunque sin aclarar el método que utilizaría para el descabezamiento del DT. Como los ayudantes del portugués advirtieron atinadamente que Burgos estaba hablando en serio, de inmediato le aconsejaron al portugués que la cortara con las provocaciones porque había riesgo cierto de decapitación.

Incluso uno de ellos colocó esa la palabra en su notebook y todo el banco contempló con horror dibujos e ilustraciones de la época en que la guillotina funcionaba a full durante la revolución. Frente a la posibilidad de pasar a la historia como el “técnico sin cabeza”, Mourinho recién retomó la ofensiva contra Burgos en la conferencia de prensa, cuando advertido de que “el Mono” no estaba cerca preguntó “¿Quién es ese?”, fingiendo no conocerlo. Hay gente que no aprende más.