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Crónica de un sábalo violento

Mirá la desopilante columna de Luis Heredia y su "Pelotazo al Vacío".

23 de agosto de 2012 a las 09:45 a. m.
Crónica de un sábalo violento

El partido del sábado pasado entre Colón y Belgrano puso en evidencia que la coordinación entre barras sabaleros y la policía santafesina para apalear a hinchas cordobeses cuando se presenta la oportunidad está cada vez más aceitada, aunque esta vez el excesivo protagonismo televisivo que lograron los grupos de choque policiales en su carga final sobre los simpatizantes celestes en la cabecera visitante del Brigadier López generó fuertes celos artístico-profesionales en los pesados de la tribuna local."Los pibes se pasaron el día tirándoles con todo a los cordobeses desde que llegaron, pero al final los que aparecen en la tele repartiendo palos y manguerazos son los de la guardia de infantería, mientras nosotros nos quedamos pintados como enanos de jardín. Tal vez a 'algunos" no les guste lo que voy a decir, pero nos queda la fea sensación de sentirnos usados", afirmó visiblemente contrariado un barra local mientras rompía parabrisas a pedradas para hacer catarsis.

Desde el lado policial, en tanto, se procuró bajarle decibeles al cortocircuito. “No les vamos a quitar mérito a los barras porque robaron, rompieron autos visitantes y apedrearon hinchas de Belgrano antes y durante el partido dejando un tendal de contusos. No les faltó actitud, pero sí esa dosis de espectacularidad y contundencia para golpear a la gente que sólo se logra con planificación, disciplina, patriotismo y profesionalismo”, aseguró un efectivo santafesino mientras rociaba con Blem en aerosol su bastón.

En este punto, la carga policial sobre los cordobeses registrada en una de las cabeceras del estadio sabalero el sábado pasado, y transmitida en vivo para todo el país, fue considerada impecable en su ejecución por parte de los estrategas de la policía local.

“Decidimos usar la táctica que perfeccionaron las legiones romanas en las Guerras de las Galias, y podemos decir que la ejecución fue perfecta. No arrojamos lanzas ni disparamos catapultas porque lamentablemente todavía no fueron provistas, pero se avanzó con decisión y en orden, y el acople entre palazos y disparos de balas de goma tuvo la coordinación de esas chicas que hacen nado combinado”, agregó el efectivo. “Julio César se hubiera sentido orgulloso de nosotros”, finalizó.

Lo que se viene. Ejemplo de organización y planificación, la policía santafesina ya está trabajando en la próxima represión a hinchas de Belgrano, en ocasión del partido contra Unión. En principio no se trataría de otro clásico y repetido ataque de infantería, sino que esta vez se les daría protagonismo a los cuerpos montados.

“Por un lado no queremos aburrir a los televidentes, y por el otro es una vieja idea que tenemos de homenajear a la legendaria carga de la Caballería Ligera de la Guerra de Crimea, aunque la nuestra lógicamente será exitosa, porque los hinchas de Belgrano no tienen piezas de artillería”, aseguran los expertos en tácticas espectaculares de la policía santafesina.

Si bien todo se está planificando sigilosamente, trascendieron algunos detalles: se agruparía a unos 50 efectivos a caballo en un extremo de la cabecera visitante, para lanzarlos al toque de clarín sobre los hinchas de Belgrano cuando falten 10 minutos para que termine el partido.

"Va a ser fundamental el factor sorpresa, pero sobre todo va a ser un momento inolvidable para todos, inclusive para los hinchas que serán arrollados por la carga", señaló un vocero policial con mirada emocionada.

El polémico estudioso y defensor de la violencia en el fútbol argentino, licenciado Juan Carlos de la Riña, sostiene que estas planificaciones, junto con las emboscadas y las zonas liberadas, ponen en evidencia el grado de sofisticación que han adquirido en Santa Fe las prácticas violentas en ocasión de algunos partidos que se juegan en la ciudad. “Van a la vanguardia en el tema, lo cual es un mérito de dirigentes, barras y policías. Esto demuestra además que cuando los argentinos tiramos para un mismo lado, los resultados no tardan en llegar”, sostiene el especialista.

Para De la Riña, lo acontecido en el estadio de Colón demuestra a las claras que la violencia en el fútbol “goza de buena salud, a pesar de los pusilánimes” que la denostan y que si algún día logran erradicarla, todos los argentinos “la vamos a extrañar”. La polémica está servida.