Crecen unos y sufren otros
Se convirtieron en la sensación del Torneo Clausura de Primera División. Son los equipos chicos, los que sueñan a lo grande, a los que llegar siempre les cuesta un poco más. Para los exitistas de siempre, los que ven atractivos los campeonatos sólo cuando los grandes están arriba, este torneo es un fiasco y no ven la hora de que termine.
Para los que levantan las banderas de la igualdad y una lucha más pareja con los poderosos, este Clausura es un sueño.
Para los del primer lote, los lugares de privilegio de las posiciones son prácticamente inalcanzables. Repasemos: River, 22 puntos, a dos del líder Vélez, que juega hoy; Racing y San Lorenzo, 19; Boca, 18; e Independiente, 16. Clarito, los cinco grandes, salvo River, están lejos de la pelea, vienen a los tumbos y con un agravante, "el Millo" y el Rojo" pueden quedar igualados en la zona de reválida la semana próxima si es que pierden sus partidos.Para los del segundo grupo, los lugares más altos de la tabla actual son un oasis, un lomito completo después del Viernes Santo. Repasemos: primero Vélez (24 puntos); segundo Godoy Cruz, 23; tercero Olimpo, 22; el ya mencionado River, 22; y Lanús, 20.
Pero, la alegría grande de estos chicos no termina sólo en la tabla. Semejante primaverón es avalado con resultados: Godoy Cruz les ganó de visitante a River y a Boca; Olimpo derrotó 2-0 al xeneize en la Bombonera; y ayer, All Boys (a pocos puntos de salvarse del descenso y la reválida), le metió dos piñazos al mentón al equipo de Juan José López, que en la semana había dicho que todavía no salieron de "la pesadilla", en clara alusión a los promedios del descenso.
En medio de todo esto, el próximo domingo estarán frente a frente Boca y River. El primero, que parecía muerto a comienzo del campeonato, llega entonado.
El segundo, que pintaba para algo más, llega a los tumbos, casi arrastrándose. Y esto no es digno de un equipo grande, aunque los chicos lo disfruten.

