Cómo sujetar a Messi
Mirá la columna de Enrique Vivanco en la previa de Argentina-Perú.
Fresco y agradable recuerdo representa hoy a los jugadores de la selección argentina la experiencia cordobesa. Sin embargo, el farragoso camino al Mundial de Brasil 2014 marginará de ellos por un momento esa imagen idílica en el Estadio Mario Alberto Kempes. A no dudarlo, Perú esta noche mostrará el filo plateado de sus garras.Lo expresan sus medios gráficos; lo manifestaron quienes osaron decirle a Lionel Messi lo que en Europa rebasa la paciencia de Cristiano Ronaldo.
A “la Pulga” le gritaron irónicamente el nombre de su contrafigura, como una señal de hostilidad y una advertencia de lo que puede resultar la recepción en el Estadio Nacional de Lima. Por suerte, a Messi no le cuesta compartir con alguien el forzado pedestal diseñado por sus provocadores.
Perú recuerda a Luis Reyna, la primera versión de una máquina de impedir contemporánea en un campo de juego, que por 90 minutos resumió la imagen del antifútbol, al pegársele como un molesto adhesivo a Diego Armando Maradona, en las eliminatorias para el Mundial de México 1986.
Eso quiere hacer Perú con Messi esta noche. Quiere neutralizarlo; necesita pararlo; piensa en cada esquina, en cada bar cómo marcarlo para que Lionel no pueda inocular el poderoso veneno de su velocidad supersónica, de sus esquives de ballet y de la definición frente al arco de un matador a sueldo.
Ayer, Sergio Markarian, el DT de la selección peruana no anduvo con vueltas: “Messi viene a ganarnos, no a dar espectáculo”. Esa advertencia deja ver un posible seguimiento personal al “10” rival en toda la cancha.
¿Habrá un intento de cepo a Messi? Perú activará todas sus alarmas sólo sobre cada movimiento del crack del Barcelona? ¿O las medidas de seguridad se ampliarán al resto?
Alejandro Sabella y sus jugadores tienen a favor su ubicación en la tabla de posiciones, que les evita convivir con las urgencias y los apremios, y especulará con la de su adversario, que recién el viernes pasado, tras vencer a Venezuela, dejó su lugar de colista.
Perú necesita ganar sí o sí para tener chances de jugar el próximo Mundial pero debe resolver el dilema de cómo enfrentar al poderío ofensivo argentino. ¿Conviene enfrentar cara a cara a un equipo que convirtió 17 goles en los últimos cinco encuentros? ¿O se hace necesario replegarse, ponerle un hombre encima a Messi y especular en casa con el contragolpe?
Como sucedió ante Paraguay, habrá que esperar hasta poco antes del comienzo del partido para saber si Sabella repite el esquema de cuatro defensores, tres volantes y tres delanteros, Lavezzi incluido, que expuso en el Mario Kempes, o si se recuesta en la cautela para ubicar a José Sosa o Pablo Guiñazú, o Maximiliano Rodríguez, en alguno de los laterales para reforzar el medio campo.
Con las acciones en alza y el ánimo renovado, “Pachorra” insistirá casi con la misma estructura por la que viene apostando desde que los números y cierta armonía entre las líneas le vienen dando saldo a favor.
Aun entendiendo que su defensa es permeable y está sujeta a constante revisión, a que sus laterales no son los suficientemente dúctiles como para acompañar en las proyecciones el buen pie de los de arriba, el DT redobla la apuesta por una formación que convence en cada encuentro un poquito más, y apela al discurso y a los hechos para exaltar, sin llegar a la genuflexión, la figura de quien tiene el poder que desean todos, y que puesto en práctica es tan difícil de detener.
Messi es el hombre, por el que están soñando por estas horas en todo el país incaico.

