Como pactar con el diablo
¿Qué estará pensando Farré ahora que sabe que su gol no sólo ayudó al ascenso de Belgrano sino también el descenso de River y semejante fusión entre Primera y la B? ¿Y Olave que atajó el penal y lacró el 1-1? Seguro que lo mismo que Zielinski, el plantel y la directiva.
Aún están alegres por la gesta y porque eso determinó ahora un nuevo (des)orden afista, que le aseguró al club dos años en el primer nivel, más dineros por TV, grandes recaudaciones por los rivales y por la vuelta de los visitantes.
Sin embargo, todo Belgrano se habrá amargado un poco al saber que los rivales vencidos lo alcanzarán en meses sólo con no descender. Pero esos y los que eran fija a bajar de Primera, más los del Argentino A y la B “Metro” les podrían hacer estatuas. Ahora bien, creer en un federalismo es peligroso: quedan 11 provincias afuera.
Pero esta movida tapó lo principal: asegurarse de que River esté en la B Nacional sólo un año, que si la gana irá a la Sudamericana y que cuando vuelva estén los grandes en riesgo (Boca, San Lorenzo, Racing) si seguían los promedios, el único torneo que les importa a Grondona y al Gobierno.
"El" socio que, con sus aportes del Fútbol para Todos, contribuirá al despilfarro (River debe 215 millones de pesos). Los dirigentes felices saben que es firmar un pacto con el diablo. AFA les dará, no controlará sus economías (saneados y quebrados son lo mismo), pero luego les pedirá el alma.
Ya una vez hubo 12 descensos al Argentino A y nadie salvó al Racing cordobés. Antes, para desarticular al interior y a Talleres, apareció la 1.309. Luego, “bajaron” los torneos nacionales y el interior volvió a mirar al puerto. Cuando podía ser al revés.

