Cantero en Independiente: ¿una nueva quijotada?
La cruzada del presidente del Rojo contra los barra bravas ¿será el golpe definitivo contra la violencia?
"No voy a transar con los violentos", le aseguró Javier Cantero a Mundo D en mayo pasado, luego de que el barrabrava "Bebote" Álvarez y sus secuaces –malhumorados por haber sido despojados de prebendas y privilegios– lo "visitaran" en el despacho presidencial.
El dirigente de Independiente se mostró valiente y decidido aquella vez, aunque él mismo aclaró que no se sentía un superhéroe. "Estoy más cerca de Clark Kent que de Superman", enfatizó.
El viernes, dos días después del bombazo que aturdió a Juan Carlos Olave y que paralizó las acciones en el partido entre el Rojo y Belgrano, Cantero fue recibido por el Jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina.
Tras el cónclave, dijo que el funcionario le transmitió la “preocupación” de la presidenta Cristina Fernández y que lo anotició del “compromiso” del Gobierno Nacional para luchar contra la violencia en el fútbol.
También pareció reaccionar la Policía, que metió entre rejas a dos hinchas delatados por el video de seguridad del estadio Libertadores de América. Las imágenes muestran a uno de los “tirabombas” actuando con total impunidad, y reportando sus movimientos vía teléfono celular.
El otro es “Richard” Pavone, barra full time que, entre San Telmo e Independiente, divide aliento y multiplica ganancias. “Un barrabrava te puede arruinar el espectáculo. Va un guacho, te tira una bomba en el medio de la cancha, te suspenden la cancha y el dirigente va a pérdida”, contó con absoluto desparpajo –tiro al aire incluido– en una reciente emisión de la TV española.
Y también hubo fuego cruzado. El exintendente de Avellaneda y funcionario de Cancillería Oscar Laborde le apuntó al exjefe comunal y último candidato oficialista del Rojo "Cacho" Álvarez de Olivera, y éste desvió los dardos hacia el exdirigente Hugo Barrueco. Algunos se empiezan a desconocer entre ellos.
Y hay más. Mediante una carta, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, brindó a Cantero “todo el apoyo para esta nueva quijotada”. Sonó paradójico, o más bien contradictorio.
"Caballero del sentimiento, para dar lección cruza un tiempo vil, los molinos del viejo cuento hoy no son de viento, son de misil". ("Quijotada", Horacio Ferrer)

