Cada partido como una final
Instituto ganó los dos partidos que jugó en este 2010. Está en zona de ascenso. Depende de sí mismo.
Si Instituto sigue así, no lo para nadie. Así de simple es la ecuación. A la buena primera rueda le sumó refuerzos que hacen honor a esa palabra. Llegaron jugadores que realmente enriquecen al plantel que se armó a mitad del año pasado. La Gloria les ganó, y bien, a San Martín en Tucumán y a Independiente Rivadavia. Aprovechó los dos empates de San Martín de San Juan y los de Alta Córdoba están a tan solo cuatro puntos de los cuyanos. El tema será mantener los dientes y puños apretados hasta el final. Jugar cada partido como una final, y no dejar pasar encuentros como por ejemplo el de Tiro Federal, en el último partido del año pasado. Por eso, ir a jugar al sur contra la CAI tiene que ser tomado como si enfrente esté Belgrano, San Martín de Tucumán o Independiente Rivadavia. No importa el larguísimo viaje, el viento, lo chico que es el vestuario. Instituto tiene que ir a Comodoro Rivadavia a ganar. Si lo logra, además de sacar otros tres puntos importantísimos, le mandará un mensaje a todos los rivales: "por acá (el sur) pasó el candidato a ascender". Ya lo hizo en Tucumán y lo reafirmó en Alta Córdoba el sábado pasado.

