Temas del día:

Belgrano: los goles del semillero

19 de septiembre de 2012 a las 10:50 a. m.
Belgrano: los goles del semillero
Pittinari, otro de los pibes de la cantera Pirata que ya da sus frutos (Foto: Pedro Castillo).

Lucas Pittinari entró con autoridad al área y sometió a Cristian Campestrini con un tiro bajo, inalcanzable. Ese gol del pibe se vivió de distintas maneras en el Mundo Belgrano.

Hubo repercusiones obvias, visibles. Pero también hubo otras que tuvieron formas más íntimas, menos públicas. Desde la referencia numérica podría decirse que significó la apertura de un partido difícil que, al cerrarse con el gol de Jorge Velázquez, fue un nuevo triunfo afuera.

Que poner un “5” de juego a Zielinski le dio razón a parte del plan con el que se impuso a un reconocido táctico como Gustavo Alfaro, que llevó al título a Arsenal. Que ese 2-0 le permite a Belgrano a soñar con clasificarse a una Copa.

Para el propio futbolista, con ese gol, vivió la intransferible sensación de la primera vez. Como se festejó en su Laborde natal, patria chica del rubio. En la tribuna lo gritaron los dos mil hinchas que fueron al Viaducto como aquellos que lo vivieron a la distancia. Pero hubo otro estamento en el que ese tanto de Pittinari repercutió muchos más: el semillero celeste que lo parió.

Ese tanto es un eslabón de una cadena que tendrá otros más como el de la consolidación en el equipo, la gravitación y su posterior venta.

Como lo fueron los eslabones previos: los de su detección, formación, cuidado personal (escolaridad, salud) y asistencia psicológica para administrarse en la derrota o en el fracaso.

De la misma manera en que se festeja cada partido y cada gol de Lucas Melano, preparado para pelear mano a mano con “el prócer” Pereyra o haciendo pensar a Zielinski en la chance de mantenerlo. Son los goles del semillero, de los entrenadores y profesores, de los médicos y de los utileros.

Ellos festejan porque el progreso de los pibes devolverá la inversión realizada y garantizará la futura. Puede celebrarlo Pérez como anterior gerenciador y ahora como presidente.

A esas ventas anteriores de Bollatti, Peppino, Montoya y Ríos (varios de los cuales ya estaban en el club) les sucedieron las de Suárez, Chavarría y Vázquez.

Armaron las primeras cadenas que ahora se construyen con Pittinari, Melano, Parodi, Zelarrayan. Con pibes de los que gravitan en el juego y hacen goles. De los que más valen. Ese fue el primer ascenso que ganó Belgrano. Así lo entendió. Así le va.