Aprovechar este descanso
Los futbolistas empezaron las vacaciones. Serán relativamente relajadas para Instituto, que quedó entre los cuatros primeros, con un alto porcentaje de puntos y de buenas actuaciones jugando de visitante, y con algo de deuda en los mismos rubros haciéndolo de local.
La Gloria funciona como equipo: corren todos, presionan en campo contrario (lo hizo muy bien contra Chacarita Juniors), le generan poco peligro, pero le cuesta mucho sensibilizar el botín y apretar el botón de la lucidez en los lugares en donde se definen los partidos.
Es bueno ver el nítido liderazgo de Claudio Vivas como entrenador. Y de todo un equipo interpretándolo o, al menos, intentándolo. Contra Chacarita el equipo no jugó bien, empató y acarició tibiamente la punta del torneo. Otra vez aflojó al momento de dar el gran salto. Sin embargo, la gente lo aplaudió, tal vez esperando que Godoy concrete sólo una parte de lo que insinúa o que Zapata siga confrontando su pequeñez física con la enormidad de un esfuerzo interminable.Este descanso es sólo para los jugadores. Desgraciadamente para los dirigentes el tiempo de trabajo no se detiene. Deben comprender que junto con el técnico, también en estos momentos que para otros son de reposo, pueden sacar diferencias. Un buen contacto, un buen ojo, un buen dato o un buen refuerzo pueden enderezar el rumbo hacia un ascenso directo.
En ese sentido, Talleres ya apuntó a un “10” y a un “3”, aunque tal vez no sepa sus nombres. Agustín Díaz juega bien, y cada día un poquito mejor, pero sus recreos en los partidos son tiempo interminable para las necesidades y la angustia de un club que no oculta su incomodidad por el lugar que ocupa.
De esta, su segunda vida en el Argentino A, surgen un par de evidencias inocultables: así como posee (y por lejos) el mayor poder de fuego de la categoría, con una variedad envidiable de ejecutantes, también cuenta con un par de discursos de sus autoridades que confrontan en el aire.
Por un lado se entiende. Para algunos, ¡Ascenso Ya! es la consigna; otros, en cambio, prefieren la cautela, aunque saben que a medida que corran los días de 2011 el verde césped de la Boutique tendrá más la temperatura del sol que la de una noche de luna. En ese contexto, y aún con la ayuda de dos refuerzos bien elegidos, es sabido que para Talleres, tanto como para el resto, el ascenso no será fácil.
En ese cuadro queda incorporado Racing. Sin el poder económico de su par capitalino ni tampoco con su poder de convocatoria, en Nueva Italia saben que deberán sacar agua de las piedras para adquirir cuatro refuerzos y para achicar la brecha de cinco puntos en contra que tienen con Sportivo Belgrano y Desamparados de San Juan cuando quedan 33 por disputar.
¿Les resultará imposible? No. Pocas cosas parecen resultar imposibles en el fútbol. Sí hay más cosas difíciles de alcanzar. En una división en la que el entusiasmo gana por varios cuerpos a otros valores futbolísticos más desequilibrantes, el dado puede mostrar cualquiera de sus caras. Estará en cada jugador, cada técnico, cada directivo de cada club tornar lo menos azarosa posible la definición de un torneo con un final impredecible.

