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Angelici, D’Onofrio, la foto y ¿después?

20 de enero de 2014 a las 08:51 a. m.
Angelici, D’Onofrio, la foto y ¿después?

Una imagen que en la mayoría de las ligas de primer nivel del fútbol mundial es considerada normal, en Argentina se destaca como ejemplar. Eso da otra pauta de lo mal que está nuestro deporte más popular en algunos aspectos. El sábado a la noche, Daniel Angelici, presidente de Boca Juniors, y Rodolfo D’Onofrio, titular de River Plate, vieron juntos el primer superclásico del año. La iniciativa fue del riverplatense, quien mientras da sus primeros pasos al frente del club de Núñez invitó a su par boquense a enviar una señal con el objetivo de desdramatizar este espectáculo amenazado por la violencia y que, entre otras cosas, en las competencias oficiales perdió la chance de que concurran hinchas visitantes.

“Hay que dejar en claro que esto no es una guerra, que es un juego, que somos adversarios pero no enemigos. Pienso que estas cosas pueden ayudar a que se termine la violencia”, dijo D’Onofrio, quien horas antes del clásico en Mar del Plata compartió con su colega xeneize una animada participación en un programa televisivo.

Concretada la iniciativa, las imágenes de ambos presidentes sentados codo a codo en los palcos del Estadio José María Minella fueron una de las grandes novedades que dejó el primer Boca-River, que confirmó que a ambos equipos les falta un montón, y que otra vez tuvo lo mejor en las tribunas. Sin minimizar el gesto de los dos directivos, que debamos elogiar que hayan visto un encuentro juntos, es todo un indicador de que hay ítems que están muy mal en nuestro fútbol.

Dado el primer tranco, ahora serán ellos quienes deberán honrar ese mensaje “antiviolencia”. Y todos saben que Boca y River son clubes en los cuales los barras están enquistados y manejan a placer sus negociados, por lo cual el desafío es importante. Entonces, la responsabilidad de Angelici y D’Onofrio se multiplica y deberán accionar más allá de una foto, que sirve pero está muy lejos de ser suficiente. Porque Argentina tiene varios ejemplos de dirigentes que, en este tema de las organizaciones delictivas que operan en el fútbol y viven gracias a él, pregonan una cosa pero a la hora de actuar hacen lo contrario.