Abrazo infantil
Los responsables de seguridad de los equipos españoles de Primera División se encuentran en estado de alerta luego de que se descubriera que un niño, presumiblemente simpatizante de Granada, invadió el campo de juego para abrazar jugadores visitantes.
Los responsables de seguridad de los equipos españoles de Primera División se encuentran en estado de alerta luego de que se descubriera que un niño, presumiblemente simpatizante de Granada, invadió el campo de juego para abrazar jugadores visitantes.
De hecho ya se colgó pegajosamente de Cristiano Ronaldo y de Lionel Messi (quien trató de sacárselo de encima) cuando Real Madrid y Barcelona enfrentaron a Granada, aunque se están analizando filmaciones, ya que se sospecha que habría abrazado a muchos otros jugadores.
“Se calcula que puede haber ceñido entre 40 y 60 futbolistas, y algunos arriesgan que pueden superar el centenar, pero es muy difícil tener una cifra exacta porque la mayoría de los abrazados no hizo la denuncia, aunque varios necesitaron ayuda psicológica después del hecho”, aseguró el periodista de investigación Marcelino De la Lupa, a quien le había llegado el rumor de la existencia del pequeño abrazador.
De hecho, las autoridades de la Real Federación recién se percataron del accionar del niño cuando se prendió como un koala de los torsos de CR7 y “la Pulga”, respectivamente. Los dirigentes, no sin alarma, tomaron cartas en el asunto y ahora están solicitando que todo aquel jugador que hubiese sido abrazado por este pequeño se presente a declarar, garantizando absoluta reserva de identidad.
Los más avezados investigadores aseguran que el niño “cayó” porque se cebó.
"El pequeño no advirtió que una cosa es estrechar al 'Cata' Díaz a Franco Zuculini o a Gaizca Toquero (del Bilbao) y pasar absolutamente inadvertido, y otra muy distinta es meterse con Ronaldo o Messi, que tienen cámaras propias", explicaron.
Pero a esta altura muchos se preguntan cuál es el peligro que pueden encerrar las efusivas incursiones del pequeñín granadino. “Si consideramos que en Argentina los hinchas ya están ingresando a los campos de juego para trompear jugadores (como el barra de Defensores de Belgrano que saltó el alambrado para descargar tensiones sobre su arquero), los abrazos del niño estrechador de Granada constituyen un canto a la bondad humana, y además una práctica saludable”, afirman los defensores del poder terapéutico de los abrazos. “No sólo activan la segregación de oxitocina (la hormona del apego), sino también la liberación de serotonina y dopamina, que generan sensaciones placenteras, de bienestar y armonía”, agregan.
Sin embargo, los especialistas en seguridad tienen otra visión del asunto. “Si el pibe se llega a embadurnar con cemento de contacto en brazos y torso, puede llegar a quedar pegado a un jugador durante días y quizá semanas, lo cual sería un problema para el futbolista”, afirma el experimentado guardaespaldas mejicano, Carlos Teabollo, quien se desempeñó como custodio de celebridades (Florinda Meza, por ejemplo).
En ese hipotético caso, el futbolista afectado por el adosamiento corpóreo del niño debería ser “parado” hasta que se lo logren despegar, tanto por una cuestión de lógica de incomodidad como por razones reglamentarias (“Los jugadores no podrán ingresar a la cancha con un elemento extraño adherido a su cuerpo”, Regla 4-El equipamiento de los jugadores-Reglamento de Fifa 2012-2013).
Además, el afectado tendría que tratar de llevar adelante una vida normal con el pequeño abrazado a su cuerpo (dormir, ir al baño, desayunar, salir de juerga con otros jugadores, etc.), lo cual suena decididamente complicado. “Esta situación podría llevar a los jugadores, incluso a los más frívolos, a interiorizarse de la problemática de los siameses”, sostuvo un periodista ibérico.
¿Pero acaso el pesado niño granadino sería capaz de una cosa así? Las opiniones están divididas. Algunos sostienen que sólo se está frente a un émulo precoz del recordado “besuqueiro”, José Alves de Moura (que en los ’90 baboseó a cuanta celebridad piso Brasil). Pero otros tienen sus prevenciones: “Por lo que puede verse en las imágenes, el niño en cuestión no pide a los jugadores ni la camiseta ni el pantalón, ni las tobilleras, sino que solicita desesperadamente afecto. Con su mirada está pidiendo ser tomado en adopción por los futbolistas que abraza, en especial por Messi y Ronaldo, lo cual le garantizaría manejar una flota de autos deportivos de lujo dentro de unos pocos años”, aseguró un asesor de Unicef.
Los ídolos deberían reparar más en la sana devoción de los niños que los admiran.
Guantes raros
El arquero de Bayern Múnich Manuel Neuer utiliza un guante derecho especial con cuatro dedos, aparentemente porque tiene una falange lesionada y debe mantenerla estabilizada, aunque algunos insistentes rumores indican que en realidad uno de sus dedos (el mayor) habría desaparecido sorpresivamente de su mano sin dejar rastros. “Llegó al entrenamiento y le dijimos que le faltaba un dedo, y recién ahí se dio cuenta. No sabe en qué momento ni en dónde lo perdió. Manuel es un tipo muy despistado”, afirmó un compañero de equipo que prefirió mantener su identidad en reserva. Esta circunstancia obligó a pensar en una alternativa que le permitiera seguir atajando hasta tanto aparezca el dedo (el club ofreció una recompensa de 50 mil euros a quien aporte datos ciertos sobre su paradero), y así surgió lo del guante de cuatro dedos. Fue encargado a la Disney, ya que todos sus personajes tienen cuatro dedos, y desde Estados Unidos enviaron varios guantes (algunos muy parecidos a los del ratón Mickey y otros a los Tribilín). Desde la utilería del club aseguran que funcionan bien, pero cuando a Neuer le patean la mano, se hinchan y se ponen rojos, lo cual es inevitable, ya que vienen con los efectos propios
de los dibujos animados.

