A cinco años de la quiebra, el escenario empeoró
Talleres parece no detener su caída. El escenario, después de la eliminación en la primera fase del Argentino A, tiene más incógnitas que certezas.
En Talleres se advierten más y más cuestiones judiciales, las cuales no encuentran como respuesta decisiones urgentes y contundentes, para la marcha del proceso de quiebra que debe ser levantado en 2014 y para la resurrección del equipo, sobre todo ahora que al equipo le quedará únicamente el Torneo Clausura para ascender, ya que fue eliminado en forma anticipada del Apertura y eso generó la salida del DT Roberto Saporiti.
El panorama es cada vez es mas preocupante ya que sigue sin resolverse cuál es la mejor forma de pasar esta etapa de crisis. El 28 de diciembre se cumplirán cinco años de la quiebra del club y no se ha dado una solución definitiva para las prioridades de la ley 25.284: pagar el pasivo y que la institución funcione sin endeudarse. Por el contrario, la deuda pasó de una sentencia verificatoria de casi 15 millones de pesos a casi el doble, el equipo se fue al descenso, sus inferiores dejarán de participar en AFA y la actividad dejó deudas e incumplimientos que motivó al juez Tale a desalojar a Ateliers, que logró el apartamiento de quien le cortó la concesión.
Ahora es Saúl Silvestre el que debe dar cumplimiento a las prioridades de la ley, igual que su antecesor, pero en menos tiempo y con varios condicionantes. Para tomar decisiones sobre el día a día, debe esperar el fallo del Tribunal Superior de Justicia que determinará si el fideicomiso continúa al mando del club o regresa Ahumada. El que se conocería a fines del corriente, con el equipo en plena pretemporada, o después de la feria de enero, en pleno Clausura.
Para los dos escenarios hay pros y contras. Cuestiones que lo pueden tornar más ágil o más conflictivo. En el primer caso, el contador Gustavo Eluani y Daniel Ruffener cuentan con el apoyo de la Fundación Azul y Blanco hasta el 31 del corriente, lo que aún no ha sido resuelto por el juez. Los tiempos se alargan y la tolerancia se achica. Si el fideicomiso debiera asumir en soledad el mando, la exigencia sería extremada. Igualmente, el binomio Fideicomiso-Fundación ha decidido lanzarse a la búsqueda de un nuevo DT y cuatro refuerzos, tratando de buscar fondos alternativos ya que las recaudaciones de diciembre -uno de los principales recursos para llegar a los 633.500 pesos mensuales que sale el club- no estarán porque el equipo fue eliminado en primera ronda.
Todo a riesgo de que regrese Ahumada, el otro escenario, y decida contratar por caso a otro DT, de acuerdo a sus preferencias, las que no han sido muy atinadas precisamente. Ahora bien, en esa instancia, ¿con qué pliego volverá Ateliers si el canon semestral no fue estipulado para el caso de que Talleres jugara en el Argentino A? ¿Y Ateliers convivirá con el mismo fideicomiso, con el que ya intercambió denuncias penales? Para el caso de que no vuelva Ateliers, irá a la Corte Suprema y se escribirá un nuevo capítulo, inclusive el que mostrará a la SA intentando convertirse en acreedor del club.
¿Y el pasivo? Tampoco está claro cómo se pagará. El grupo que encabeza el directivo Ernesto Salum ha hecho una propuesta integral de saneamiento del club. Pero el juez esperará contar con la totalidad del cuerpo consultivo conformado por un presidente normalizador y un comité de acreedores.
La otra alternativa, también sugerida por la Fundación es arbitrar las medidas para que Jorge Petrone restituya 12 millones de pesos que percibió de la última comisión directiva por aportes realizados. Habrá una audiencia para llegar a un acuerdo. Está claro que el empresario restituirá los fondos sí y solo sí es reconocido como acreedor en la quiebra, lo cual redundaría en un aumento del pasivo.

