Cecilia Biagioli, la sirenita cordobesa
Representante olímpica en pileta, ya tiene su clasificación a Londres para nadar los 10 km de aguas abiertas. Sueña con una medalla panamericana en Guadalajara y los pases para los Juegos de 2012 en 400 y 800m. libre.
Cecilia Biagioli se cansó de rechazar propuestas de Claudio, su hermano y entrenador, para nadar aguas abiertas. Pero esos sucesivos "no" se transformaron en un logro tan importante como la clasificación a los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en los 10 kilómetros. Y va por más.
La cordobesa, que ahora se prepara para los Juegos Panamericanos de Guadalajara (del 14 al 30 de octubre), disfruta relajada del quinto puesto logrado en los 10 km. del Mundial de Shangai que le valió la clasificación olímpica, y no se toma vacaciones.
“Me saqué un peso de encima, porque el estrés que se pa-sa en los clasificatorios es muy grande. Ahora quedan otras instancias para ingresar en pileta. En los Panamericanos buscaré la clasificación en 400 y 800 para Londres”, plantea.
Sin embargo, la nadadora también espera otras cosas de la cita de México. “Entrar a una final en 400 y 800 es mi primer objetivo. En aguas abiertas hay chances de estar entre los primeros puestos. Ojalá que sea para medalla, porque es un sueño para mí”, reconoce.
–¿Los sorprendió el quinto puesto?–Nunca había conseguido estar entre las cinco mejores. Queríamos estar dentro de las 10. Superó mis expectativas porque además fue una carrera muy dura por el tema del roce: éramos unas 55 chicas y es impresionante cómo pegan.
–¿Cómo fue el cambio de nadar en tu andarivel a una largada tan multitudinaria?–Y... lo vas logrando con la experiencia. Tenés que tener roce, carreras que te hagan más dura. Hay que aprender que vos tenés que ir en tu lugar y que nadie te corre. Antes, hasta me paraba para dejarlas pasar, pero ahora me hago respetar. Le estoy tomando el gustito.
–¿Qué te gusta más?–Las dos, pero mucho más pileta. Es algo que amo y no lo dejaría.
–¿Cómo combinás pileta y aguas abiertas en los entrenamientos y los torneos?–Es complicado. Para aguas abiertas son principalmente entrenamientos aeróbicos. Y eso se siente después en pileta, porque perdés velocidad y potencia. En los torneos, si se nada pileta primero viene bárbaro, porque es todo velocidad y potencia que sirve para lo otro. En Shangai, que fue al revés, cometimos el error de querer abarcar mucho en aguas abiertas y eso me perjudicó porque tuve muy poco descanso. Todo fue cada dos días, y no hay cuerpo que aguante.
–¿Y cómo combinás tu vida de nadadora y la de recién casada?–Nos llevamos bien, se lo banca. Gracias a él yo puedo hacer tranquila todo esto y no estar pendiente de lo que quiere. Hasta Londres me banca a muerte. Después veremos si hacemos un parate para tener familia y desarrollarme también como mujer, porque esto es la vida y no voy a estar siempre compitiendo. Después de que tenga mis hijos veremos si se puede volver o no.

