Los pilotos cordobeses y su suerte en el Cabalén
Salvo Kevin Icardi que llegó al podio en la Renault, los restantes cordobeses que corrieron en el Cabalén no tuvieron la fortuna a su favor y quedaron marginados de la posibilidad de sumar buenos puntos en sus categorías.
Para ser ganador en la vida como en cualquier disciplina hay un factor que siempre debe estar presente: la fortuna, aunque muchos digan que a la suerte hay que ayudarla...
Ayer, en el Cabalén a la mayoría de los cordobeses no los salvó nadie de la "mufa". En el TC 2000 "Pechito" López protagonizó uno de los accidentes más espectaculares de su carrera deportiva.
"Es el golpe más grande que me tocó sufrir en el automovilismo. El Mégane de Silva que iba delante mío se corrió y quedé regalado" con el Toyota de Werner adelante. No pude hacer otra cosa que embestirlo. Fue muy bravo", comentó el cordobés, que ahora deberá esperar que el equipo le reconstruya el Honda y lo ponga al mismo nivel de sus compañeros de equipo.
Néstor Girolami, de Isla Verde, estaba para celebrar en el podio, hizo una gran carrera a espalda del ganador, pero lo traicionó la dirección hidráulica cuando la cuadriculada estaba al alcance de la mano.
"No quiero decir nada, tengo un buen auto y espero poder aprovecharlo en la final", le dijo a Mundo D "el Bebu" antes de largar la final y lo hizo hasta donde la fortuna lo acompañó. Una verdadera pena.
Otro que no encontró consuelo fue Martín Basso (Ford), quien renegó el sábado con los frenos y ayer se vio involucrado en el choque de la largada.
Monguzzi y García Gómez
El todavía vigente Ángel Monguzzi no largó la final de la Fiat Línea por estar disconforme con el rendimiento del auto. Su coterráneo, Eduardo García Gómez, se subió al Línea buscando divertirse y poco pudo hacer: rompió una goma en el inicio y quedó en evidencia que al auto le falta la puesta a punto.
Icardi salvó el honor
El ex kartista Kevin Icardi fue el único que pudo sellar con un tercer puesto en el podio el talento que distingue a los pilotos cordobeses. Compitiendo en el principal equipo de la categoría, "Plan Rombo" escoltó a Vivian y Trosset.
También entre los monoplazas pudieron descollar por su accionar Mario Gerbaldo y Franco Girolami, el hermano del “Bebu”, que de arranque estaban para más, pero no pudieron escapar de la malaria general de los cordobeses en el Cabalén.
Telón para un nuevo paso del TC 2000 por Córdoba y otra carrera con sequía cordobesa en lo más alto del podio. Habrá que esperar la próxima.