Canapino: Soy muy exigente conmigo
Agustín Canapino disputó, en 2017, 45 competencias, entre TRV6, TC y STC2000. Logró ocho victorias, 23 podios y dos títulos.
La ciudad de Arrecifes, en la provincia de Buenos Aires, es llamada “Cuna de Campeones” en el automovilismo por la gran cantidad de pilotos que nacieron en ella y que se proyectaron en este deporte a nivel nacional. Desde el lejano 1939, con Ángel Lo Valvo y el primer cetro de Turismo Carretera, hasta este 2017 que termina, los arrecifeños festejaron más de 40 títulos nacionales.
Agustín Hugo Canapino, de 27 años, es uno de ellos y obtuvo este año la doble corona, al consagrarse campeón del TRV6 y el Turismo Carretera en dos fines de semana consecutivos. Y resignó en el tercer fin se semana el número uno en el STC2000 en el autódromo Cabalén ante Facundo Ardusso. Fue subcampeón, pese a ganar la carrera. Su padre, Alberto Canapino, un reconocido chasista, no le vio "pasta" a los 12 años para que fuera piloto de carreras. La intermediación de Marcos Di Palma, quien insistió que probara un auto de la Copa Mégane 2015, fue el detonante para que "el "Titán" de Arrecifes, como se lo conoce, se iniciara en la actividad y comenzara a demostrar su valía.
Hoy, los 12 campeonatos logrados –siete en Top Race, seis de ellos consecutivos, dos cetros en TC, uno en STC2000, uno en la Copa Mégane y el restante en el TC Pista– hablan por sí solos. “Soy muy exigente conmigo”, declara Canapino en diálogo con MundoD, y completa: “Cuando comencé a buscar un lugar en el automovilismo, la crisis de 2001 llevó a que no tuviera los medios económicos para correr en ninguna categoría y por ello el simulador que tenía en casa fue el que suplió el aprendizaje en pista, y hoy es mi gran aliado para buscar el éxito en cualquier pista y división. Además, mi viejo no quería que corriera, porque sabía lo difícil que era llegar a un gran nivel, había miles que lo intentaban y por qué yo debía ser uno de los que se iban a destacar”.
Cerró un gran año
“Si bien en Top Race no fue fácil lograr la corona por el duelo que tuve con Mariano Altuna, el cetro conseguido en Turismo Carretera fue increíble. Realmente, no encuentro palabras para describirlo, pero se dio. Si alguien busca hacer una película y le presentabas el guión de cómo pude llegar al campeonato, te decía que era mucho. Pero trato siempre de luchar hasta el último por un objetivo, entrego y demando mucho de los equipos en los que me toca correr. Después vino la recepción en Arrecifes, que fue increíble como siempre y que nos tuvo a mí y a Valentín Aguirre, campeón del TC Pista, campeones en un mismo fin de semana. Estoy orgulloso de pertenecer a Arrecifes. Después vino la definición del STC2000, mis chances eran mínimas, pero al menos pude cerrar el año ganando y dejando todo en la pista. Fueron distintos momentos muy lindos, y ahora espero parar, disfrutar de lo conseguido y festejar con mi familia y mis amigos”, cuenta.
El gran simulador
Como relataba al comienzo, el "simulador" es el gran hobby de Canapino y ahora cuenta con un nuevo chiche: "Hice una gran inversión este año y en mi departamento en Buenos Aires instalé un simulador de última generación, que me permite seguir entrenando fuera de las pistas. Es una plataforma americana y te da el complemento justo en concentración y en aprovechamiento del auto. Afina los reflejos y te podés probar en los frenajes. A esta altura de mi carrera, ni pensaba en conseguir lo que logré, y hoy mi viejo es el que mejor me entiende para lograr lo que yo quiero".

