Profeta en Europa
Guillermo Schickendantz, el primer cordobés en jugar un Mundial de hockey de mayores, disfruta de un merecido presente en La Haya.
Las cámaras lo seguían de cerca. Su cabellera blonda aparecía a menudo y las repetidas imágenes hacían creer que se trataba de la figura del equipo. El debut de la selección masculina de hockey en el Mundial de La Haya, el domingo frente a Holanda, tuvo al cordobés Guillermo Schickendantz en pantalla durante varios minutos en la previa y también durante el juego.
"Debe ser porque aquí me fue bastante bien", aventuró "Willy" al respecto. Y es que en nuestro país le costó ganarse su lugar, pero en Europa brilló y lo conocen muy bien. Pasó años esperando un llamado de la selección que parecía que nunca iba a llegar (vale aclarar que estuvo tres años vedado por haber jugado para Italia). Sufrió al mirar Londres 2012 por TV. Y cuando lo tuvo frente a sus narices, le preguntó al entrenador nacional por qué no lo tenía en cuenta.
No puede esconder lo que siente. Se le va de las manos. Y sentía que tenía condiciones para vestir la celeste y blanca. Sabía que las tenía. Fue goleador de la Copa Cataluña en las temporadas 2007/08 y 2008/09, de la Liga española 2007/08, 2008/09 y 2009/10, de la Euroliga 2008, de la Copa del Rey y de la Copa Comunidad de Madrid 2009/10 y 2010/11, y de la Liga belga 2001/12.
Además fue el primer goleador histórico de la Euroliga e integró el equipo ideal de este certamen en 2008. El cordobés jugó con y contra los grandes referentes. Y en no pocas ocasiones le ganó a jugadores de la selección de la que no era parte. Pero en septiembre de 2012 le llegó su chance y se juró que no la iba a desaprovechar. Esta semana, a los 34 años, se convirtió en el primer cordobés en jugar un Mundial de mayores. Y lo disfrutó.

