Consuelo Rodríguez: “Es lo mejor que me pasó en la vida”
Athletic recuperó el título logrado hace dos años en una temporada llena de cambios y obstáculos. Sus hinchas vibraron con el campeonato y los protagonistas no pudieron evitar la emoción.
Con la vuelta olímpica consumada, las clásicas dedicatorias al rival de toda la vida y los interminables saludos de felicitación a los protagonistas, las chicas de Athletic y todo el equipo de trabajo que hizo posible un nuevo título pudieron expresar todo lo que significaba un nuevo título.
"Estaba gratificado antes del partido por el trabajo hecho durante todo el año y por lo que se 'rompieron' las chicas. También soy hincha y me emociono con este festejo, con toda esta gente. El año pasado para algunos fue olvidable pero a mi me sirvió para aprender mucho y arrancar de cero. El club me bancó a pesar del mal 2011 y eso tiene un gran mérito. Se lo dedico a 'Lore' y 'Benja', mi familia y alegría", comentó Marcos Oviedo, entrenador del campeón mientras se abrazaba con su club y su historia.
Por su parte, una de las que tuvo que cargarse muchas responsabilidades, Eugenia Grasso, explicó las claves del campeón: "La remamos mucho y le pusimos sacrificio. Lo hicimos entre todos, cuerpo técnico, hinchas y dirigentes. Este año trabajamos más intenso, tuvimos más disciplina táctica y por sobre todo, creímos que podíamos".
Daniela Medrano, figura y clave en la definición por penales se sinceró: "Nos hacemos fuertes en las difíciles pero también nacimos para sufrir". "Esto es pura alegría y un premio al trabajo. El año pasado fue duro pero lo superamos a base de esfuerzo", concluyó la mejor arquera del año.
Otra de las figuras y quizás el símbolo de un equipo luchador fue Consuelo Rodríguez, su capitana y la que cargó con una pesada mochila al hacerse cargo de un mediocampo que vio partir a dos de sus integrantes rumbo a Europa. "Después del tropezón del año pasado sabíamos que se podía remontar trabajando duro. No fue fácil reemplazar a 'Cocó' (Constanza Aguirre) y a 'Pauli' (Paulina Forte), se buscó hacerlo con sacrificio. Hacer el gol del triunfo fue increíble, darle el título a mi club fue lo mejor que me pasó en la vida. Mi mamá me había dicho que iba a hacer el gol del campeonato", se sinceró la capitana rojinegra.
Las similitudes entre esta final y la disputada en 2010 son varias: la tensión, el sufrimiento, la entrega y los penales. Sin embargo hubo una diferencia en la vuelta olímpica. Aquella vez eran las históricas quienes se sumaban al festejo como propio, disfrutando esa fiesta como si nunca hubiesen dejado el equipo. Esta vez, fueron testigos de cómo las juveniles, las más chicas, el futuro del club inglés se apropió de la vuelta y también, de la mística de Athletic.

