"Angelito" Cabrera sigue el camino del "Pato", su papá
Padre e hijo. Ángel y “Angelito” Cabrera comparten los caminos del golf, y se apoyan mutuamente.
Ambos se paran en el tee de salida y le pegan hasta que la pelota se pierde en la distancia. Entonces deben ponerse la mano en la frente como visera y caminar. Los dos tienen la competencia grabada en la piel, y el orgullo de llevar un apellido de peso en el mundo del golf: Cabrera.¿En qué difieren Ángel, "el Pato", y "Angelito", reciente campeón del Campeonato del Club en el Córdoba Golf? "Creo que juego un poquito mejor el putter nada más", dice con una sonrisa Ángel (h).
Pero las coincidencias son más. Padre e hijo comparten el deporte que llevó al “Pato” a ganar dos Majors. Para Ángel (h) el camino recién comienza. “Es un buen jugador, completito, pero le falta. Tiene que trabajar como lo viene haciendo hasta ahora. Siempre le dije que tiene que ser un buen amateur, y ya ganó el campeonato de este club. Ahora tiene que ganar muchas cosas más, y está trabajando para eso”, reflexiona el ex campeón de Augusta.
Cuestión de familia
Eso sí, cuando salen a la cancha a medirse entre ellos, ninguno se perdona nada. "Ando cerca de ganarle", dice esperanzado Ángel (h). "Le quiero ganar pero es muy difícil, todavía no pude", confiesa.
“El Pato” elogia esa actitud: “¡Es lógico! Esto se juega en serio. A mí no me gusta perder, como a él tampoco. Creo que la actitud que tiene de jugar para ganarme es muy buena, y sobre todo de pensar todo el tiempo en ganar”.
Ambos ya han compartido giras, e incluso "Angelito" llevó los palos del "Pato" en los Majors de Augusta y el US Open. Eso les hace bien a los dos.
“A mí me encanta viajar con él, es muy lindo. La pasamos muy bien y nos divertimos”, dice Ángel. “Estoy mucho tiempo solo, lejos, y de repente estar con ‘Angelito’ o Federico, con la familia, y poder compartir cosas, es muy importante a nivel humano”, confirma “el Pato”.
De viaje o en casa, el papá le transmite su experiencia a la hora de salir a la cancha: “Antes de jugar me dice ‘no te fijes en los otros, hace tu juego que si jugás bien podés ganar”.
El objetivo no es otro que aprenda lo mejor. "Quiero que saque las cosas buenas mías. Tengo defectos y he cometido errores, pero él tiene que copiar las cosas buenas", remarca Ángel padre.
En ese camino compartido, las enseñanzas van teñidas de orgullo, de ambos lados. “No hay palabras para describir mi orgullo por el padre que tengo, y hay que disfrutarlo”, señala “Angelito”.
"Estoy orgulloso, obviamente. Que se dedique al golf, y que gane el Campeonato del club me tiene enormemente satisfecho. Claro que ahora tiene que saber que tiene una obligación: es el defensor del título y el año que viene tiene que defenderlo con éxito", advierte "el Pato".Son padre e hijo, en un camino compartido. Eso sí, a la hora de jugar, ambos quieren ganar, aunque el otro sea su rival.
