Yassine Bounou, arquero de Marruecos: la sonrisa de Bono
El marroquí se convirtió en el personaje del día, al eliminar su selección a España en octavos de final del Mundial Qatar 2022.
No hay nada más peligroso que un arquero que te sonríe cuando le estás por patear un penal.
Está claro: ese tipo no entiende ni razona lo importante de ese momento. Está “loco” como se dice generalmente de los que ocupan ese puesto.
Yassine Bounou, más conocido como Bono, lanza una carcajada un momento antes de tapar un penal fundamental ante el español Sergio Busquets. Luego, se tira a su derecha, estira el brazo y tapa un tiro histórico para su país.
Marruecos, un momento después, se clasificará a los cuartos de final de Qatar 2022 gracias a un penal picado por otro atrevido, Hakimi.
Bono ya sabía todo antes que sucediera y por eso su sonrisa una vez que entendió que la clasificación estaba cocinada. Pero todo lo hizo con una tranquilidad que da miedo. Casi temeraria.
Este arquero gigante, de 31 años y 195 centímetros, nació en Canadá. Pero juega para Marruecos porque de allí son sus padres. Cuando tenía 7 años se mudaron al país de origen de su familia.
Arrancó atajando en el Wydad Casablanca de Marruecos y a los 21 años lo compró el Atlético de Madrid, donde siempre jugó en el equipo “B”.
De a poco, hizo una gran carrera en España: el Real Zaragoza, el Girona y actualmente en el Sevilla. En toda esa etapa tuvo muchos compañeros argentinos.
“Soy más marroquí que cualquier otra cosa. Lo que pasa es que al llegar a España aprendí con argentinos y se me quedó un poquito el acento”, suele contar, ya que habla el español más que bien.
Y fue justamente España el rival del partido que cambiará para siempre su carrera, por el que será recordado.
Lo que pocos saben es que Bono es fanático de River, ya que siempre admiró a arqueros como Germán Burgos, Amadeo Carrizo y Ubaldo Matildo Fillol.
Además, su ídolo es Ariel “el Burrito” Ortega, a quien miraba siempre por TV en las épocas de oro del jujeño.
Por eso será que justamente “el Mono” Burgos decía siempre que Bono habla y se ríe como un argentino.
Este martes su carcajada fue más grande que nunca: les atajó los penales a Soler y a Busquets (Sarabia le dio al palo) para que los africanos ganen 3-0 en los penales, dieran una nueva sorpresa mundial y avanzaran a cuartos de final de la Copa del Mundo catarí.
Ya saben: si un arquero sonríe y les habla antes de patear un penal es mala señal. Más si el que está debajo de los tres palos se llama Bono.

