Vino a Córdoba a reencontrarse con su madre y hoy la rompe en el Federal C
- Se llama Emmanuel Ballejos, es de Santa Fe y llegó hace tres años a Almafuerte, "sin nada".
- Viajó buscando a su mamá, a la que no veía desde hacía ocho años.
- Juega en Sportivo Belgrano, club que lo protegió y le dio trabajo en una herrería. Su historia.
Emmanuel Ballejos se encontró solo en un gigante Buenos Aires y no tuvo muchas opciones. Apenas tenía unas monedas en el bolsillo, la plata justa para pegar la vuelta a su Santa Fe natal.
Tenía 17 años y una sola idea en la cabeza: ser futbolista profesional.
Había quedado seleccionado, junto a otros cuatro jugadores, en Independiente de Avellaneda en una prueba de cientos de pibes. Pero el representante que lo había ayudado a viajar había desaparecido.
Entonces, se subió a un colectivo con destino a Santa Fe y dejó pasar un tren de esos que muchos buscan.
"Cuando era más chico quedé en Independiente en una prueba en Buenos Aires. No sabés la cantidad de chicos que había ese día. Y me eligieron a mí y a otros cuatro más. Pero el hombre que me llevó desapareció y yo no tenía plata, no tenía a donde ir. Así que me volví a Santa Fe… Ahí fue cuando hablé con mi padrastro y con mi mamá. No sabía cómo seguir y me tomé otro colectivo para Córdoba a probar suerte… Y acá estamos", se sincera.
Hoy, cuando en el Torneo Federal C alguien ve en cancha a Sportivo Belgrano de Almafuerte, observa al flaquito que juega con la número "11" y realmente llama la atención.
¿De dónde salió ese chico? Es la pregunta que se hacen todos.
Emmanuel tiene ahora 21 años y una historia dura, difícil, de enorme esfuerzo y superación.
Hace tres años que viajó desde Santa Fe hacia Córdoba en la búsqueda de un destino mejor.
Aquí, en una localidad del interior llamada Almafuerte, lo esperaba su mamá María Inés a la que hacía ocho años que no veía.
En la capital santafesina se había criado junto a sus abuelos Miguel Ángel y Catalina, pero pensó que era momento de dejar atrás esa vida y probar suerte en otro lugar, cambiar de aire.
Sus padres se habían separado cuando era niño en una historia que aún le duele. “Tengo ocho hermanos en total. Mi papá se quedó en Santa Fe, tengo una buena relación y hablamos seguido”, dice.
Aquí en Córdoba lo esperaba su madre, su padrastro Daniel y una nueva oportunidad de volver a empezar.
"No te imaginás las cosas que he pasado, momentos muy difíciles. Pero gracias a mis abuelos soy la persona que soy hoy en día. Estoy agradecido a Dios y a ellos por haber tomado este camino", cuenta "Emma".
En Almafuerte, empezó de cero. Hizo “changas”, trabajó en un cortadero de ladrillos y empezó a caminar por el pueblo preguntando dónde podía jugar al fútbol junto a su padrastro.
Alguien le habló de Sportivo Belgrano (el otro club de la ciudad es Atlético Almafuerte) y lo invitaron a que fuera entrenar, que esa noche había un amistoso. Nadie se imaginó lo que pasaría cuando "Emma" se puso los botines.
“Emmanuel llegó, lo pusieron un ratito y apenas tocó dos o tres pelotas lo sacaron. ¡La rompía! Y no tenía nada firmado. Faltaba que lo hablaran del club rival y se lo llevaran... Llamaba mucho la atención”, cuenta Gerardo, un hincha de Belgrano que estuvo esa noche.
Desde allí, el Celeste de Almafuerte lo fichó y lo cuidó. Le consiguieron trabajo en una herrería, donde Ballejos aprendió el oficio y se ha transformado en una figura muy prometedora de este Federal C.

"Emmanuel es un chico con una historia muy difícil, muy dura. El club desde que llegó ha intentado protegerlo y tenerlo bien, porque tiene muchísimas condiciones. Sin dudas no sabemos cuál es su techo y creemos que tiene calidad para jugar en categorías superiores. Él viene de una familia muy humilde, llegó acá y la tuvo que pelear. Vivía en el cortadero, en condiciones muy básicas… Logramos sacarlo de ahí, el club le está brindando la comida y vive en uno de los hoteles. Está bien y cómodo", asegura el DT de Sportivo Belgrano, Daniel Romero.
"Está evolucionando muchísimo. La velocidad es su mayor cualidad, pero maneja bien las dos piernas. Es un jugador que excede en forma holgada nuestra liga y está para cosas mayores. Es un chico humilde, una buena persona y se encontró con un club de buenas personas, que es lo que caracteriza a Belgrano", agrega Romero.
El último fin de semana, Emmanuel marcó los dos goles con los que Belgrano superó de visitante 2-0 a Corralense de Corral de Bustos en el partido de ida de los cuartos de final (este domingo será la revancha, en la cancha de Belgrano).
"Acá me han tratado muy bien desde que llegué, la gente ha sido muy buena conmigo en Almafuerte. Tuve la suerte de llegar acá, porque estaba mi mamá y me decidí a venir sin conocer nada. Vine con los ojos cerrados y buscando una vida mejor. Por suerte llegué a Belgrano. Primero empecé jugando en la reserva y ahí nomás me subieron a la Primera, donde me fui ganando un lugar. El Federal C pasado nos sirvió de experiencia y vimos cuál era el nivel. Este año nos armamos mejor, entrenamos mejor y queremos seguir avanzando. Si llegamos a las semifinales será histórico para Belgrano de Almafuerte", cuenta "Emma", un volante diestro que juega por afuera, con mucha velocidad, despliegue y gambeta.
“Ahora estoy trabajando en una herrería, el club me consiguió un departamento y estoy muy bien, muy agradecido a ellos. Aprendí el oficio y trabajo a la mañana y a la tarde antes de ir a entrenar. Ojalá uno pueda crecer en esto del fútbol y me pueda salir algo lindo a futuro. Me gustaría jugar en algún club de Córdoba, sería un sueño”, dice el santafesino, que es hincha de Colón y en su provincia jugaba en el club San Cristóbal, donde hizo inferiores en la liga santafesina.
"Las he pasado a todas", suele contar "Emma", que es algo tímido y retraído.
"No extraño mucho Santa Fe porque cuando yo me fui a Buenos Aires sabía que en algún momento me iba a ir… Anduve mucho solo, la pasé muy mal y uno se va acostumbrando. Allá está una parte de mi familia. Pero acá estoy muy bien, no me puedo quejar", señala.

Los que lo conocen saben que durmió en terminales y pasó varias noches sin comer en busca de su destino.
Hasta que llegó a Almafuerte y todo se empezó a acomodar nuevamente.
“A pesar de todo nunca bajé los brazos ni los voy a bajar, voy a seguir luchando”, cierra Emmanuel Ballejos.
Un pibe que un día se bajó en una terminal del interior de Córdoba con una mochila, unas monedas y el sueño de triunfar en el fútbol.
En ese camino sigue andando…
Imágenes tomadas del programa "Pasión Deportiva".
Los partidos de vuelta de cuartos de final
Este domingo se definirán las llaves de cuartos de final de la Zona Centro Córdoba del Federal C.
El programa:
A las 17:
- Sportivo Belgrano de Almafuerte-Corralense (la ida fue 2-0 para Belgrano).
- Deportivo Colón (Colonia Caroya)-9 de Julio de Morteros (el equipo de Morteros goleó 5-0 en el primer juego).
General Paz Juniors-Olayón (empataron 1-1 la ida).
A las 19:
- Alem (Villa María)-Ateneo de General Cabrera (igualaron 1-1 en la ida).
Así juega "Emma" Ballejos:
