Victoria dentro de la derrota para Estudiantes de La Plata
Bien igual, Estudiantes. Frente a las mega estrellas de Barcelona, el equipo platense estuvo a dos minutos de la gloria. Video.
El fútbol y la filosofía no se llevan bien. Ni a palos. Y si no, que lo digan los jugadores de Estudiantes. Y los hinchas. Ayer, en esta ciudad cuasi artificial en medio del desierto árabe, el equipo argentino que representó a América en el Mundial de Clubes dio una acabada muestra de valentía y dignidad que dejó boquiabiertos a rivales y convidados de piedra que no tuvieron otro camino que felicitar al adversario caído con aplausos y vítores.No fue una victoria hecha y derecha, es cierto. Pero hay muchas victorias, a veces, en una sola victoria. Y también hay muchas victorias en una derrota. Esto es lo que se pudo ver en el Zayed Sports City Stadium, donde los valientes pincharratas anotaron en la historia del fútbol mundial y argentino otra página similar a las que nos tienen acostumbrados. Esa victoria dentro de una derrota tiene cimientos que se podrían repasar en dos minutos.
Las convicciones de los hombres se sostienen más allá de los resultados de corto plazo. Las instituciones sostenidas por hombres con convicciones suelen ser empresas exitosas, con fuertes y perennes desarrollos. Estudiantes es un ejemplo.
En el fútbol, está demostrado, lo que vale es la técnica, la táctica, la disciplina, la preparación, el estado atlético, el estado anímico y, sobre todo, la llama interior. Esa que no siempre se logra encender.Alejandro Sabella parece entender algo de eso. Todos deben tener una llamita para encender (por los jugadores). La habilidad del entrenador es lograr que todas estén encendidas a la vez. Y Sabella lo logró.
¿Dónde está la victoria dentro de la derrota? En que Estudiantes está formado de madera buena, con apego a la hazaña, con amor por el triunfo, por un irrefrenable deseo de triunfar y de pasar a la historia. Dentro de la derrota de ayer, cuando estuvo a dos minutos de la gloria otra vez, se debe apuntar esta caída como una derrota con victoria incluida.
El fútbol no se lleva bien con la filosofía. Tampoco se lleva bien con la justicia, para que engañarse... Ayer, cuando la gente pincha que inundó las tribunas con más de 5.000 almas se retiraba sonriente, con la frente alta, tristes pero conformes, era difícil desmentirlos cuando comentaban: ¡Qué orgullo es ser de Estudiantes!