Una mochila menos para Belgrano
Primo dijo que la falta de victorias era un lastre. “Había que ganar y ganamos, que era lo más importante”, sostuvo el flamante DT.
En su primer contacto pospartido con la prensa, Daniel Primo lució conforme con el triunfo de Belgrano. Había sorteado con éxito la dura prueba del debut y valoraba como pocos la victoria.
"Había que ganar y ganamos, que era lo más importante. Nos sacamos una mochila pesada dentro del plantel, cargada con ocho partidos sin victorias. Por supuesto que uno siempre pretende jugar mejor pero rescato la entrega y lo de Héctor Cuevas volviendo al gol. Son puntos positivos", dijo el flamante técnico celeste.
Pero Primo también evidencia que sabe que el camino recién comienza, y que no es precisamente una autopista: “Hay cosas para trabajar como el anticipo, porque cometimos demasiados foules. Le jugamos a un equipo que se armó para ascender, que tiene laterales como Panceri que era buscado por equipos de Primera División”.
Respecto de uno de sus más efectivos aciertos, el entrenador celeste dijo: “Héctor Cuevas es un centrodelantero, y yo tengo que potenciar a los centrodelanteros del plantel. Son los que tienen paciencia para jugar entre los centrales”.
Finalmente, Primo aclaró que su alegría de ayer no era producto sólo de lo que había ocurrido en el Gigante. "Yo ya tengo la piel dura, no sólo estoy contento por el triunfo de la primera, sino también porque nuestras divisiones inferiores le ganaron en seis categorías a Talleres, lo que marca un trabajo muy importante abajo", finalizó el DT.
Además del gol de Cuevas, la victoria celeste de ayer también descansa en la fenomenal atajada final de Juan Carlos Olave. "Dios me iluminó desde arriba, di el paso y despegue en el momento justo", dijo el arquero que reza frente al arco antes de cada partido.
El arquero también rescató el valor de la victoria: “Nos sirve para la confianza, para lo anímico y para lo que viene. Hacía falta porque habíamos insinuado algo bueno durante varios partidos, pero cometíamos errores y no nos perdonaban. Hoy (ayer) tuvimos una cuota de suerte también”.
“Cambiamos el sistema, se hizo un gran desgaste y en el segundo tiempo perdimos un poco la pelota, pero el equipo tuvo que correr mucho, lo hizo y bien”, agregó el arquero.
Al trabajo. Mañana, a las 9.30 en Villa Esquiú, el plantel regresará a los entrenamientos de cara al partido por la quinta fecha ante Sportivo Italiano, que se disputará el próximo sábado a las 15.30.
Dura lesión. El lateral Fernando González sufrió una dura entrada de Fernando Sánchez que lo sacó del partido a los 18 minutos de juego. La preocupación del cuerpo médico celeste disminuyó cuando una placa reveló que no tenía lesión ósea, pero de todos modos el tremendo golpe le produjo un esguince de tobillo que lo alejará de las canchas durante tres semanas por lo menos. Con todas las luces. Ayer Belgrano no sólo estrenó técnico. Cuando promediaba el segundo tiempo el nuevo sistema lumínico del estadio encendió a pleno, y puso en evidencia la notable mejora respecto del anterior iluminación de El Gigante.
Se viene el clásico. Un tema en la cancha fue el escenario del cada vez más cercano clásico con Instituto. Las posibilidades son dos: si se autoriza que también asista la hinchada de Instituto, el partido se jugará en el Estadio Córdoba el domingo 27. Si sólo se permiten simpatizantes celestes, se disputará el sábado 26 en Alberdi.
Un tipo querido. El ex delantero celeste Mariano Campodónico volvió a pisar el césped de el Gigante con otra camiseta que no es la pirata, y una vez más recogió los aplausos de reconocimiento y cariño de los hinchas de Belgrano, que no olvidan su paso por el club.