Un gol que esperó 42 años
Antes del gol de Andrizzi, Juan Carlos Mameli era el único Pirata que le había marcado a Independiente (M). Fue hace más de cuatro décadas.
Esperó 42 años y 703 minutos. El primer gol de Martín Andrizzi en el triunfo de Belgrano sobre Independiente Rivadavia rompió el embrujo mendocino. Porque difícil es imaginar que en el generoso historial celeste en torneos de AFA, con mucho más de un éxito sobre los más poderosos, "la Lepra" haya sido el rival que haya aparecido como el más inaccesible de todos.
"No me acuerdo nada de ese partido. ¿Yo hice el gol? Soy un desastre para los recuerdos. Pero igual no puedo creer que ése haya sido el último gol ante Independiente Rivadavia. Supongo que no habrán jugado más, por eso tantos años", le dijo ayer a Mundo D desde su residencia en Montevideo, Juan Carlos Mameli, autor del único gol que, hasta ayer, había anotado Belgrano ante los mendocinos.
Fue en el primer partido entre ambos equipos, en el Nacional de 1968, cuando igualaron 1-1 en Mendoza, con tanto de "Palito" a los 44 minutos del primer tiempo. Después hubo otros siete partidos en los que Belgrano apenas cosechó un punto (0-0 en 2008) y no marcó más tantos. La paternidad sigue, pero al menos ayer, demostró que puede ganar.
Se terminó el maleficio
El fútbol tiene estadísticas rarísimas, algunas con tufo a brujería, y una de ellas involucraba a Belgrano y a Independiente Rivadavia. Después de 42 años de verse las caras de tanto en tanto, el Pirata jamás había logrado vencer al equipo mendocino en ocho partidos disputados, además de haberle convertido sólo un gol en esas poco más de cuatro décadas: en el 1-1 del primer encuentro en 1968 (el resto fueron un empates y seis derrotas sin tantos a favor).
Finalmente, el equipo celeste, hundido en la tabla y sin técnico oficial, dio un giro futbolístico y rompió con contundencia la implacable racha histórica."Al gritar el gol me saqué la bronca por cómo se estaban dando las cosas. ¡No puede costar tanto ganar un partido!", decía Martín Andrizzi, el jugador que ayer debutó como titular en Alberdi y que con su gol (a los 27 minutos del primer tiempo), dinamitó el maleficio.
Claro que Andrizzi se refería a las dificultades de Belgrano para ganar en el torneo, sin pensar que su conquista tenía una valor que iba mucho más allá de la actual coyuntura celeste. El volante había quebrado la racha maldita de incómoda vigencia, y que incluía hasta aquel 0-7.

