Tras el escándalo Boca-River, clausuran la Bombonera
Lo decidió el fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires, Martín Ocampo. Es por los graves incidentes ocurridos anoche en el superclásico.
Martín Ocampo, fiscal general de la ciudad de Buenos Aires, decidió clausurar la Bombonera tras el escándalo por la suspensión del partido Boca-River por la Copa Libertadores.
El funcionario dijo que el estadio de Boca Juniors fue clausurado para investigar los incidentes. Luego se determinó que la escena del hecho "fue alterad".
Los jugadores de River fueron agredidos con gas pimienta cuando entraban a disputar el segundo tiempo. Cuatro futbolistas, Leonardo Ponzio, Ramiro Funes Mori, Matías Kranevitter y Leonel Vangioni, tenían visibles quemaduras en su cuerpo.
Ocampo dijo que las camisetas de los jugadores millonarios fueron secuestradas para analizar si tenían gas pimienta. También se podrían aplicar imputaciones a quien manejó un drone para cargar a los hinchas de River.
Otros dos fiscales
Dos fiscales, uno de la Ciudad de Buenos Aires y otro del barrio porteño de La Boca, intervienen desde anoche en sendas investigaciones por los disturbios ocurridos en La Bombonera.
La investigación principal, por el delito de "lesiones", está a cargo de la fiscal de distrito de La Boca, Susana Calleja, quien está al frente del expediente porque, de momento, no tiene autores identificados.
Cuando el autor de un delito no está individualizado, el Código Procesal obliga a que la investigación quede a cargo de la fiscalía, y sólo pasa al juez -en este caso el Correccional número cuatro, Francisco Ponte- cuando se concreta una imputación.
En cuanto a la justicia Penal y Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires, la investigación está a cargo de la fiscal Valeria Lacman.
En la Capital rige el sistema "acusatorio", por lo que siempre la investigación la lleva adelante un fiscal, y los jueces con quienes trabajan actúan como garante de la legalidad del proceso.
En el caso de Lacman, en principio tiene bajo su jurisdicción todo lo relacionado con las falencias de la organización y el operativo preventivo del superclásico, que posibilitaron la vulneración de la seguridad y la agresión a los futbolistas de River Plate.
