Tevez, “el Chino” y un partido especial
Noche especial será la del domingo en el estadio Mario Kempes. Estará "Boquita" y con Tevez, luego de ganarle a Quilmes. Con esa victoria, los de La Ribera se mantiene en la punta del torneo. Y estará Belgrano, luego del relumbrón ante Banfield, ese furibundo golpe de timón en el segundo tiempo que le permitió dar vuelta un partido complicadísimo.Será un partido ideal para vivirlo intensamente y sin descanso. Llegará Boca con sus ganas de ganar, con su objetivo único de ser campeón, luego de recientes y ásperas temporadas. A eso le sumará la necesidad política de un título, bien escaso en la gestión de Daniel Angelici, que lo necesita como el agua para buscar su reelección.
Otro de los condimentos del partido será el que expuso Ricardo Zielinski, técnico de la "B". ¿Tevez gana lo que todo el plantel celeste? Sea así o no, dólares más o menos, la desproporción de presupuestos no admite dudas. Boca tiene recursos para gastar mucho más que Belgrano y para traer a los mejores jugadores que hay en plaza. De ahí a que acierte con las compras y plasme la diferencia es otra cosa.
El fútbol, a esa distancia entre enormes figuras y liliputienses, puede reducirla. Hay abundancia de datos sobre épicas muestras de orgullo y de juego colectivo que contrastan con individualidades sobresalientes a las que logran superarlas. Esto último ha sido el sello de los equipos xeneizes, desde la última conducción dentro del campo de Juan Román Riquelme hasta ahora. Belgrano hizo uso de lo primero, aun antes de ganarle la promoción en 2011 a River Plate.Ante Quilmes, y aún con el valor agregado de Tevez, Boca reiteró sus problemas como equipo. Sostiene su dependencia en el aletargado juego de Gago, que no hace más que darle pasividad y lentitud a la salida y facilita la reubicación defensiva al adversario. Erbes expone la mínima cuota de lucha que exhibe el medio campo y Pablo Pérez obra de enlace más cerca de los delanteros.
Al menos eso fue lo que se observó ante los cerveceros. Boca tiene una cara atacando y otra defendiendo. Se muestra permeable cerca de Orión, con una defensa a la que sus volantes le filtran muy pocas jugadas. Otra imagen luce cuando la pelota le llega a sus delanteros.
"El Apache", en la Bombonera, jugó sin puesto fijo, a la derecha o a la izquierda, junto a Calleri o atrás de él, lo mismo que con Palacios. En ese sector está su mayor potencial. La resolución de Calleri en su bonito gol es una muestra de las alternativas técnicas a las que puede recurrir para sacarse a un marcador de encima o para resolver frente a un arquero.
Con otras características, Palacios ofrece una velocidad y una capacidad de desequilibrio que lo han puesto por encima de otros delanteros importantes con que cuenta Arruabarrena. Tevez compartió juego y está en una etapa de entendimiento. Su empatía con ellos podría determinar el futuro de Boca en el torneo.Más que nunca Belgrano podría establecer diferencias a favor si aceita su esquema colectivo. Su tranquilidad se avivará en la medida que los delanteros de Boca reciban lo menos posible el balón o en medio de la mayor turbiedad posible. Ensuciar la salida de Gago o la de Pérez será el objetivo.
Achicar espacios, presionar sobre la iniciativa del adversario a partir del liderazgo de Farré, serán los recursos para que Olave no pase zozobras. Eso Belgrano lo sabe hacer bien; lo ha hecho durante años, aunque ahora se observe más liberado. Será cuestión de sostenerlo la mayor parte del partido.
A propósito de marcas personales, Zielinski dijo que no pondría ninguna sobre Tevez. No es del estilo del "Ruso". Cabría preguntarse si igual criterio seguiría Arruabarrena con Zelarayán.
El “10” de Belgrano apareció con sus mejores cualidades en el contagioso segundo tiempo ante Banfield. Tanto como “el Apache”, “el Chino” tiene la habilidad, el toque y la inteligencia para resolver en un segundo y en un metro cuadrado. La postura abierta y sin especulaciones de Boca Juniors podría favorecerlo como para recibir la pelota con libertad y para tener tiempo en el último pase.
No será un partido más. Con sus maneras, Belgrano y Boca son dos equipos muy generosos. Sus actualidades institucionales y políticas, además de la deportiva, también anhelan un título. Con Tevez y el resto de sus individualidades, Boca no descansará para lograrlo.
Belgrano, en equipo, de lograr la victoria, y cuando faltarán 12 fechas para terminar el campeonato, no cejará para que su rival del próximo domingo sienta su perfume mucho más cercano.