Talleres y un viaje a San Juan con sorpresas
Va Ribonetto y entran Aballay y Leyes. Salen Ruiz y Monay, quienes habían tenido algunas molestias físicas.
Talleres viajó a San Juan con varias novedades de última para visitar a Desamparados, mañana a las 21.15. En el último ensayo local, el DT Héctor Arzubialde sorprendió al alistar a Walter Ribonetto, quien iba a ser suplente al estar debilitado por una malestar estomacal, pero al final jugaría.
Luego habló con Gabriel Ruiz y Miguel Monay, quienes habían sufrido algunas molestias físicas, y en sus lugares aparecieron Juan Aballay y Neri Leyes, respectivamente.
Así el equipo ensayó con Federico Crivelli; Ribonetto; Aballay y Juan Rezzónico; Martín Seri, Emiliano Gianunzio, Neri Leyes e Ignacio Anívole; Agustín Díaz; Lisandro Sacripanti y Adrián Aranda.
El ensayo realizado en el predio terminó cerca de las 21. Luego los jugadores retornaron a la Boutique y se subieron al micro, que previa cena en el hotel del ACA, partió a San Juan. También viajaron Leandro Requena, Ruiz, Guillermo Cosaro, Jonathan Azcurra, Sebastián Navarro, Miguel Monay, Damián Solferino y Cristian Zárate, el último refuerzo, quien fue hablitado el jueves pasado. El plantel cerrará su preparación hoy a la tarde en San Juan.
Mientras tanto, Desamparados destinará 700 entradas populares a 30 pesos para los hinchas albiazules que quieran presenciar el juego. Se venderán mañana desde las 17 en el club Alianza. Es la misma cantidad y el mismo precio que la última visita de Talleres al equipo cuyano. "También se hará en Alianza como la otra vez", señaló el presidente de Desamparados, Miguel Jofré.
Patsy, otro negocio truncoA Joan Patsy, ex concesionario albiazul de la T y hoy máximo acreedor albiazul, se le truncó otro emprendimiento en Argentina. Integrante del entorno de Johan Cruyff, logró que el Barcelona instalara una Masía (semillero) argenta y fijó la sede en Buenos Aires con el nombre de escuela Juniors de Luján.
Antonio Rosich, director general del Barcelona, hizo una visita y propuso el cierre de la escuela porque no se adivinan frutos inmediatos y mantenerla no justifica el costo de casi dos millones anuales. La Masía argentina abrió hace tres años.