Talleres, sin su gente en Mendoza: una veda extensa
Sin visitantes desde 2009. Desde aquellos incidentes ante Maipú en su primer Argentino A, la “T” no puede contar con el aliento de sus hinchas.
El derrotero de Talleres en sus seis participaciones en la tercera categoría del fútbol argentino siempre estuvo asociado al fenómeno de concurrencia que los hinchas demostraron en el Kempes, pero también fuera de él. Y se cumple siempre, excepto en Mendoza.
Talleres visitará a Gutiérrez, el domingo a las 16 en su estadio, pero el partido será sólo apto para público local, tal como sucediera ante Deportivo Maipú de Mendoza, el mes pasado. Así los hinchas deberán optar por seguir le juego por TV o la web o infiltrarse en el escenario cuyano desafiando la prohibición. Además, el equipo mendocino se verá privado de contar con un mínimo de dos mil personas, la estimación que habían realizado sus dirigentes cuando se manejaba la chance de mudar el partido al estadio mundialista Malvinas Argentinas, y la negativa de la policía aún no se había conocido.
La veda para el público albiazul arrancó después del partido entre el cuadro "botellero" y la "T", jugado el 11 de septiembre de 2009, en el que hubo incidentes entre ambas parcialidades. Esa vez fue suspendido momentáneamente y terminó ganando el local por 2 a 1. Desde ahí pasaron cuatro partidos en los que Talleres jugó sin ser acompañado por su público. El domingo será el quinto.
Aquel 2-1 con líos
Tras el corte a la gerenciadora Ateliers (de Carlos Ahumada), Talleres cayó 2 a 1 ante Maipú de Mendoza y la hinchada albiazul cantó en contra de los jugadores y del DT Saporiti. A los 12 minutos del complemento el partido fue detenido porque ambas hinchadas se tiraban piedras. Cuando parecía que la tensión se acababa, la barra albiazul comenzó a cantar "la camiseta de Talleres se tiene que transpirar", en clara alusión a la disconformidad con el rendimiento del equipo y con varios hinchas colgados del alambrado. El DT Saporiti se acercó para pedir calma y evitar la posible represión de la policía, pero la respuesta lo descolocó. La hinchada empezó a cantar "andate 'Sapo', sos un cagón…", y le arrojó algunos objetos contundentes. El partido se reanudó y pudo terminar. Talleres perdió 2-1 y la posibilidad de que su hinchada volviera a acompañarlo en Mendoza.