Talleres le ganó a Juventud Unida
La "T" venció 2 a 0 en el Chateau a Juventud Unida de San Luis, que sufrió dos expulsiones. Los hinchas albiazules entonaron cánticos e insultos contra el ex gerenciador Carlos Ahumada.
Libro de tres capítulos el de Talleres y Juventud Unidad Universitario de San Luis. El primero, de breve lapso, se inició con el primer toque de balón y terminó con el remate de Sacripanti, llevado hacia la red por el involuntario envión de Morán, que terminó de consolidar el primer tanto de Talleres.
Ese espacio de cuatro minutos fue el del fervor, el de las buenas intenciones y el de las distracciones. En este último punto, Juventud Unida comenzó a horadar su propio destino, dejándolo sólo ante Brasca al ex Newell’s Old Boys. Morán, como se dijo, hizo el resto.
El siguiente capítulo empezó con una expulsión y terminó con otra.
Hizo abrir los ojos de asombro la respuesta brusca de Marcos Fernández que le metió un manotazo en la cara a Sacripanti, luego de que éste lo pisara en el suelo.
El árbitro, Gustavo Fabián, castigó la ampulosidad: afuera Fernández, adentro Sacripanti, por más astuto. Y la segunda parte de esta historia finalizó cuando en un contraataque favorable a Talleres, Darío Husain, 34 años, lo agarró al voleo a Fabio Pieters porque se le escapaba, y se sacó la tarjeta roja.
De los 15 a los 37 minutos, tiempo de las dos expulsiones, el partido se amesetó por las escasas ambiciones de los puntanos y porque Talleres, de a poco, puso en evidencia sus poquísimos recursos para quebrar a un adversario que ya se había aniquilado.
Hasta allí, Talleres había mostrado sus ganas de ganar, las buenas intenciones de Cejas y de Anívole, y el permanente compromiso de Sacripanti por ir a buscar todos los balones que tuviera a mano.
Y el tercer capítulo, el del final del libro, el que otra vez podría haber soldado el eterno amor entre la hinchada y su camiseta, terminó entre silbidos, murmullos y algunas recriminaciones.
¡Pero cómo, Talleres no había ganado 2 a 0? El segundo gol lo anotó Aballay como para quitarle todo interés al segundo tiempo.Y el complemento, lejos de convocar a la distensión y al aplauso, terminó siendo una experiencia traumática para los jugadores. ¡El motivo?
Juventud Unida no quiso saber nada de patriadas ni de gestas imborrables. En vez de apostar el milagro fue bien terrenal en su planteo. Nada de locuras para los de Quiroz. La pelota, el campo y la responsabilidad de sostener el espectáculo para Talleres.
Y allí empezó el problema. Entró Navarro por Cejas, pero el recién ingresado no fue el conductor del equipo; entró Riaño para ayudar arriba, pero no lo logró. Y aunque dispuso de tres o cuatro situaciones como para engordar aún más el marcador (mal resueltas casi todas por Aranda), dejó en evidencia que su juego de escaso vuelo no provocaría otra emoción. Final casi insólito. Tranquilidad en el marcador. Intranquilidad en las tribunas. Hay algo que todavía no cierra en Talleres.
Síntesis
Talleres: Federico Crivelli; Gabriel Ruiz, Walter Ribonetto, Juan Aballay y Ricardo Marín; Víctor Cejas, Emiliano Gianunzio, Fabio Pierters e Ignacio Anívole; Lisandro Sacripanti y Adrián Aranda. DT: H. Arzubialde
Juventud Unida: Valentín Brasca; Fernando Morán, Walter Ledesma, Leandro Caballero y Celso Esquivel; Marcos Fernández, Mario Pacheco, Carlos Lucero y Oscar Negri; Claudio Bustos y Darío Husain DT: Fernando Quiroz
Cambios: ST al comenzar, Yamil Heredia por Pacheco (JU); 15m, Claudio Riaño por Pieters (T); 20, Damián Solferino por Sacripanti.
Gol: PT, 3m, Lisandro Sacripanti; 46m, Juan Aballay.
Amarilla: Sacripanti, Gianunzio (T); Claudio Bustos, Caballero (JU).
Roja: Marcos Fernández
Hora: 16.30.
Cancha: Estadio Córdoba. Árbitro: Gustavo Fabián.
Radios: AM 700, 810, 970 y 1350; FM 99.3, 99.1 (Villa Dolores y Traslasierra) y 104.7.
TV: Showsport (a las 18).